Dos anti-inmigrantes en la junta educativa de Tulsa / Two anti-immigrants on the Tulsa Board of Education

Por Nelson Moguel | TULSA, OK

La junta de educación es el máximo organismo de toma de decisiones en las escuelas públicas de Tulsa donde por mayoría se aprueban o rechazan los planes y programas de trabajo, sus integrantes son electos por voto popular y en la más reciente elección del pasado 5 de abril E’lena Ashley ganó las votaciones del distrito con más presencia hispana de la ciudad que abarca desde las calles Admiral a 31st , entre 90th, Mingo hasta 193rd. Es decir, Ashley representa el corazón de la comunidad hispana incluido la emblemática esquina de la 21st y Garnett.

Sin embargo E´lena Ashley tiene plagada en sus redes sociales retóricas en contra de la inmigración apoyando temas que van desde la construcción del muro en la frontera con México, pasando por señalar a todos los inmigrantes como delincuentes, que el dinero de los impuestos son gastados en los inmigrantes (cosa que es falsa) hasta aplaudir las redadas contra los indocumentados sin importar que esta provoque separación de familias dejando a niños menores sin sus padres.

También se ha mostrado en contra de la educación pública acusando, según Ashley, que enseñan temas como el sexo y recomendando enviar a los niños a las escuelas privadas, en su larga lista de descalificaciones también acusó que los refugiados afganos llegaron a Tulsa sin pasar por un control de antecedentes, cabe mencionar que muchos de esos refugiados son niños que ya estudian en las escuelas públicas de Tulsa.

Con su triunfo electoral en el distrito más hispano, ahora llega a reforzar a otro integrante de la junta con un discurso parecido; el Dr. Jerry Griffin quien cuestiona un adoctrinamiento en la educación pública y por si fuera poco agredió verbalmente a la única representante hispana de ese organismo colegiado: Judith Barba a quien le cuestionó su “estado de ciudadanía” algo que ni siquiera existe, ya que en este país: eres un ciudadano! ó no lo eres! sin embargo esa prisa por imponer su agenda conservadora y racista en la educación pública hace que con pleno desconocimiento el Dr Griffin olvide que los hispanos representan el 37% del total de los alumnos en este distrito escolar, sus palabras no quedaron en el olvido: recientemente 20 personas tomaron la voz en la reunión pública de TPS para reclamarle directamente su actitud racista, él no pidió disculpas por cuestionar el “estado de ciudadanía” de Judith Barba y asegura que no es racista, sin embargo ha seguido diciendo sin pruebas que la educación pública tiene un adoctrinamiento, Jerry Griffin quiere ser superintendente estatal y ya lanzó su campaña electoral.

Mientras tanto las escuelas públicas de Tulsa han avanzado mucho en la inclusión de programas que permiten la incorporación académica de estudiantes recién llegados al país cuyo primer idioma no es el Inglés, además abrió mecanismos para que padres que no hablen ni entiendan inglés puedan involucrarse en la educación de sus hijos, activistas piden estar pendientes de las próximas reuniones de la junta de educación para evitar que se pierdan los derechos ganados. (La Semana)

Two anti-immigrants on the Tulsa Board of Education

Analysis by Nelson Moguel | TULSA, OK

The Board of Education is the highest decision-making body in Tulsa Public Schools, where work plans and programs are approved or rejected by majority. Its members are elected by popular vote and in the most recent election on April 5, E’lena Ashley won the vote for the district with the most Hispanic presence in the city, that runs from Admiral to 31st streets, between 90th East Avenue, Mingo, and 193rd East Avenue. In other words, Ashley represents the heart of the Hispanic community, including the emblematic corner of 21st and Garnett. However, E´lena Ashley has been criticized because of her social network presense with rhetoric against immigration, supporting issues ranging from the construction of the wall on the border with Mexico, to pointing out all immigrants as criminals, that tax money is spent on immigrants (which is false) to the point of applauding the raids against the undocumented, regardless of the fact that this causes separation of families, leaving minor children without their parents.

Ashley has also spoken out against public education by claiming, according to Ashley, that they teach topics such as anal sex, and recommending sending children to private schools. In her long social media diatribe, Ashley also claimed (falsely) that the Afghan refugees who arrived in Tulsa did not go through background checks. It is worth mentioning that many of these refugees are children who are already studying in public schools in Tulsa.

With her electoral victory in the largely Hispanic district, she now comes to reinforce another member of the board who has voiced similar opinions, Dr. Jerry Griffin.

Griffin challenges what he believes to be indoctrination in public education and has verbally attacked the only Hispanic representative on the school board, Judith Barba, going so far as to question her “citizenship status.”

However, this haste to impose his conservative and racist agenda in public education makes Dr. Griffin forget, or perhaps he is ignorant of the fact that Hispanics represent 37% of the total number of students in this school district.

Griffin’s words have not been forgotten; recently when 20 people spoke out at a TPS public meeting to directly challenge his racist attitude, he did not apologize for questioning Judith Barba’s “citizenship status,” and insists that he is not racist. However he has continued to say – without evidence – that public education indoctrinates children. Griffin wants to be state superintendent, and he’s already launched his election campaign.

Meanwhile, Tulsa Public Schools has made great progress in the inclusion of programs that allow the academic incorporation of students who have just arrived in the country whose first language is not English, and has also opened mechanisms so that parents who do not speak or understand English can get involved in the education of their children. Activists plan to attend future meetings of the school board to avoid losing the rights they have earned. (La Semana)