Ser profesional en México, un desafío posible / The challenge of becoming a professional in Mexico

Por Guillermo Rojas y Victoria Lis Marino | México DF, México

Gabriela Pérez García

Al visitar la capital del imperio azteca uno no deja de maravillarse por la cantidad de tesoros históricos de la ciudad, pero también por los humanos, personas capacitadas que buscan perseverar en el país al que aman. Ese es el caso de Gabriela Pérez García, una odontóloga residente de México DF, que nos contó lo duro que es ser profesional en su país.

No se enfoquen en lo que se espera de ustedes sino en hacer lo que aman sin importar si eso incluye estudios superiores, hacer lo que amas es más importante que hacer lo que te dijeron que hagas”

La capital azteca es sede de la mejor universidad del país, la UNAM, donde Gabriela realizó sus estudios de grado y de posgrado. “Estudiar aquí es complejo porque dependiendo qué estudies y dónde siempre necesitas el apoyo de tu familia”, aseguró. En México hay universidades públicas como la UNAM y privadas, que son sumamente costosas, pero la intensa carga de cursada y el alto nivel académico dificultan la posibilidad de trabajar a lo largo de la carrera y mantener los estudios, lo que deja la vida universitaria al alcance de pocos. “Los trabajos de medio tiempo en el país, no cubren la matrícula y los gastos que puedes tener como estudiante, por lo que sí o si, necesitas una familia que te apoye y mucha diciplina. Y después el problema es otro, enfrentarte a la sobrepoblación de profesionales”, explicó afirmando que la competencia entre colegas es devastadora. No obstante, Gabriela antepone la excelencia al rédito y sabe que la única manera de distinguirse del resto es brindando un servicio de calidad.  “Yo cuento con dos posgrados y eso hace una gran diferencia porque son pocos los profesionales en mi ámbito con dos especialidades”, dijo la protesista, implantóloga y  cirujana bucal.

En México, como en muchos otros países las personas van al dentista cuando detectan un problema y si la visitan a Gabriela es porque la solución es de carácter urgente. “Aquí llegan con deterioros bucales importantes que pueden requerir la instalación de prótesis o de remoción de dientes, cuestiones que podrían evitarse de la mano de la prevención de patologías.

Esta mujer profesional divorciada sabe lo difícil que es ser mujer emprendedora en México, pero no lo atribuye al mero machismo sino a hábitos y creencias sin fundamento arraigadas en la sociedad. “Hay un tema cultural importante a pensarse que la mujer no está al mismo nivel intelectual que los hombres, y eso se ve mucho a nivel laboral”, reconoció. “Pero mi camino fue más fácil porque mis padres son ambos profesionales universitarios y eso me permitió estar en una posición más privilegiada en relación con mis posibilidades y desarrollo”, agregó, asegurando que la mujer actual goza de una confianza que le permite cambiar el curso de su vida, la misma que le dieron sus padres.

Gabriela es un ejemplo de cómo se puede crecer, aún en México, haciendo lo que se ama, por eso, a todos quienes deseen desarrollarse en lo que les gusta ella aconseja:

“No se enfoquen en lo que se espera de ustedes sino en hacer lo que aman sin importar si eso incluye estudios superiores, hacer lo que amas es más importante que hacer lo que te dijeron que hagas, porque solo así cosecharás abundancia”, concluyó. (La Semana)

Gabriela Pérez García, odontóloga residente de México DF | Foto: Guillermo Rojas

The challenge of becoming a professional in Mexico

By Guillermo Rojas and Victoria Lis Marino | México DF, México

While touring the capital city of the Aztec empire one cannot but marvel with the myriad of historical treasures hidden in the city at plain sight, and wonder how millions of wonderful human beings struggle every day to make a living in the country they love. Such is the case of Gabriela Perez Garcia, an odontologist living in Mexico DF who spoke with La Semana about the hardships of becoming a successful professional in Mexico.

The DF is the home of the best university in the country, UNAM, the place where Gabriela studied her bachelor’s and master’s degrees.

“Studying here is tricky, because depending on the career you choose and the location, you might need heavy support from your family,” she stated.

In Mexico there are public universities like UNAM, and private, which are extremely expensive, and the long days at school and solid academic exigencies make it almost impossible for the students to find part time jobs that can get them by through college, which makes studying seem a luxury of the elite.

“Part time jobs don’t cover university fees, and all other expenses you may have, that’s why you need the support of your family and continuous discipline. And then, the problem is facing the overpopulation of professionals,” explained Gabriela, noting that the competition among professionals in her area is enormous. Still, this odontologist sets excellence before profit and knows the only way of succeeding is offering a quality service based on difference.

“I have two master’s degrees, and that separates me from most colleagues, almost no one has two specializations,” said the prosthetists, implantologist and oral surgeon.

In Mexico, like in many other countries, people go to the dentist whenever they detect a problem, and when they visit Gabriela, it means that an urgent solution must be found.

“Here they come with strong oral deterioration, that can imply the installation of implants, or the removal of teeth, things that can be avoided with prevention and care,” she explained.

This hard-working divorcee knows how difficult it is to be a competitive professional woman in Mexico, and believes deeply that her society still shares old fashion views that are rooted in the cultural imagination of the community.

“Some people still believe that women are intellectually less capable than men, and that is obvious at the professional level,” she said. “My path was easier because both of my parents where professionals who went to university and that allowed me to be in a better position than the rest.” Gabriela added that the renewed confidence of women can change their future.

Gabriela is an example of the ways in which one can grow, even in Mexico, doing what you love. To all those willing to take risks and fight for success, she advises:

“Don’t focus on what’s expected from you, do what you love, even if it doesn’t mean going to university. Passion is more important that doing what they want you to do, and this is the only way to harvest abundance.” (La Semana)