Ethan Hawke: «No hay nada más terrorífico que la leyenda del Coco»

A sus casi 52 años de edad, Hawke cree que todavía hay tiempo para cambiar de etiqueta, aunque no será fácil tras el impacto que se augura a esta película que hoy protagoniza y que contará con su propia atracción en parques temáticos de Universal

Mirar a la cara a Ethan Hawke es ponerle rostro a la mayoría de películas de terror de Hollywood en la última década. Una losa que el actor sobrelleva como puede mientras sigue alargando su legado en este género con el estreno del filme The Black Phone.

Una cinta que se estrena hoy internacionalmente y a la que augura una gran acogida porque transita entre las historias de fantasmas y una leyenda universal que ha atemorizado a generaciones repartidas por los cinco continentes: el hombre del saco.

«No hay nada más terrorífico que esa icónica figura que se afana en robar niños. Es lo peor», dijo Hawke en una entrevista con Efe.

El hombre del saco en España, el coco en Latinoamérica o boogeyman en Estados Unidos son solo algunos de los nombres que recibe este ser que, según la cultura, puede adoptar aspecto humano o configurarse como una suerte de criatura con cabeza y dedos alargados que perturba a niños y padres.
El personaje al que interpreta Hawke en The Black Phone se inspira en esta leyenda y acaba personificado en un sádico mago enmascarado que utiliza sus trucos para raptar y torturar niños a finales de la década de los setenta en Denver.

«Mi personaje es absolutamente malvado y está fuera de sus cabales. Lo mejor que puede hacer cualquiera es alejarse de él. Eso es todo lo que puedo decir de él», recalcó el actor mirando a la cámara con su característica expresión de desconcierto y media sonrisilla que pondría a temblar a cualquiera.
La película está coprotagonizada por Mason Thames, quien hace el papel de Finney, un tímido niño que tratará de escapar de las garras del asesino condicionado por una infancia de maltratos físicos por parte de sus compañeros de clase y mental por parte de un padre beodo que acumula botellas de cerveza y paquetes de Kellogg’s.

La actriz Madeleine McGraw hace las veces de Gwen, la hermana de Finney, quien cuenta con poderes divinos y agallas como para dirigirse a Dios en una sociedad profundamente católica y espetarle: «¿Qué carajo pasa contigo?, ¿por qué no me haces caso y traes de vuelta a mi hermano?».

Una mezcla de Hannibal Lecter y Poltergeist
Pero, sin duda, el aspecto más novedoso de esta producción es su forma de conjugar la historia de un asesino en serie con el terror derivado de las casas con fantasmas o espíritus.

«Hay unas partes en las que parece que estés viendo a Hannibal Lecter y otras en la que estás frente a Poltergeist. Eso es lo que creo que la hace original», reveló Hawke.

Y es que Finney recibirá instrucciones para salir del sótano donde está recluido a través de un teléfono negro que lo conecta con las ánimas de otros niños a los que este particular hombre del sacó les arrebató la vida.

Una visión del cine de terror que, según Hawke, sigue «un patrón clásico» y se escora hacia «la interpretación del género que tienen Steven Spielberg o Stephen King».

Su director, Scott Derrickson, se basó en el exitoso y breve relato que recibe el mismo nombre, The Black Phone, y que el autor Joe Hill escribió en 2004.

«Es muy bueno. No es un cliché, de verdad; no sabéis lo difícil que es hacer una película que dé miedo y a la vez te llegue. Y él (Scott Derrickson), lo consigue», argumentó el intérprete estadounidense sobre el cineasta que lo llevó a la cima del terror con Sinister en 2012.

Tras esta cinta, Hawke es incapaz de quitarse el sambenito de «actor de películas de miedo». Un estereotipo que también acompaña a otros intérpretes muy prolíficos en este género en la última década, como Patrick Wilson (The Conjuring).

«Es una mochila que todos cargamos. Ocurre lo mismo con Anthony Hopkins; tras verlo hacer de Hannibal Lecter ya no te lo crees si lo ves interpretando a un amable abuelito», explicó Hawke, quien dudó antes de aceptar el papel en The Black Phone por no seguir alimentando este lugar común.

A sus casi 52 años de edad, Hawke cree que todavía hay tiempo para cambiar de etiqueta, aunque no será fácil tras el impacto que se augura a esta película que hoy protagoniza y que contará con su propia atracción de casa encantada en los parques temáticos de Universal ubicados en Orlando y Hollywood a partir de septiembre. Por EFE

ETHAN HAWKE: “THERE IS NOTHING MORE TERRIFYING THAN THE LEGEND OF THE BOOGEYMAN”

To look at Ethan Hawke (Texas, 1970) in the face is to put a face to the majority of Hollywood horror films in the last decade. A slab that the actor bears as he can while he continues to extend his legacy in this genre with the premiere of the film the black phone (The Black Phone) from Universal.

A film that premiered internationally and which predicts a “great reception” because it travels between ghost stories and a universal legend that has frightened generations spread across the five continents: the boogeyman.

“There is nothing more terrifying than that iconic figure who is busy stealing children. It’s the worst,” Hawke said in an interview with Efe.

The boogeyman in Spain, the coconut in Latin America o’boogeyman‘ in United States These are just some of the names given to this being that, depending on the culture, can take on a human appearance or be configured as a kind of creature with an elongated head and fingers that disturbs children and parents.

The character played by Hawke in The Black Phone is inspired by this legend and ends up personified in a sadistic masked magician who uses his tricks to kidnap and torture children in the late 1970s in Denver (Colorado, central United States).

“My character is absolutely evil and out of his mind. The best thing anyone can do is stay away from him. That’s all I can say about him”, stressed the actor looking at the camera with his characteristic expression of bewilderment and a half smile that would make anyone tremble.

The film co-stars Mason Thames, who plays the role of Finney, a shy boy who will try to escape from the clutches of the murderer, conditioned by a childhood of physical abuse by his classmates and mental abuse by a drunk father who accumulate beer bottles and packages of Kellogg’s.

Actress Madeleine McGraw plays Finney’s sister Gwen, who has the divine powers and guts to turn to God in a deeply Catholic society and blurt out, “What the hell is wrong with you? Why don’t you listen to me?” and bring my brother back?”

A mix of Hannibal Lecter and ‘Poltergeist’
But, without a doubt, the most novel aspect of this production It is his way of combining the story of a serial killer with the terror derived from houses with ghosts or spirits. “There are some parts where it seems like you’re watching Hannibal Lecter and other parts where you’re looking at ‘Poltergeist.’ That’s what I think makes it original,” revealed Hawke.

And it is that Finney will receive instructions to leave the basement where he is confined through a black telephone that connects him with the souls of other children whose lives were taken by this particular man from the sack.

A vision of horror cinema that, according to Hawke, follows “a classic pattern” and leans towards “the interpretation of the genre that Steven Spielberg or Stephen King have”.

And it is that Finney will receive instructions to leave the basement where he is confined through a black telephone that connects him with the souls of other children whose lives were taken by this particular man from the sack.

A vision of horror cinema that, according to Hawke, follows “a classic pattern” and leans towards “the interpretation of the genre that Steven Spielberg or Stephen King have”.

After this film, Hawke is unable to remove the label of “scary movie actor.” A stereotype that also accompanies other very prolific performers in this genre in the last decadeas Patrick Wilson (The Conjuring).

“It is a backpack that we all carry. It’s the same with Anthony Hopkins; After seeing him play Hannibal Lecter, you no longer believe it if you see him playing a kind grandfather, “explained Hawke, who hesitated before accepting the role in The Black Phone for not continuing to feed this common place.

At almost 52 years old, Hawke believes that “there is still time to change” the label, although it will not be easy after the impact that is predicted for this film in which he stars today and which will have its own haunted house attraction at the Universal theme parks located in Orlando (Florida) and Hollywood (California) starting in September.

After this film, Hawke is unable to remove the label of “scary movie actor.” A stereotype that also accompanies other very prolific performers in this genre in the last decadeas Patrick Wilson (The Conjuring).

“It is a backpack that we all carry. It’s the same with Anthony Hopkins; After seeing him play Hannibal Lecter, you no longer believe it if you see him playing a kind grandfather, “explained Hawke, who hesitated before accepting the role in The Black Phone for not continuing to feed this common place.

At almost 52 years old, Hawke believes that “there is still time to change” the label, although it will not be easy after the impact that is predicted for this film in which he stars today and which will have its own haunted house attraction at the Universal theme parks located in Orlando (Florida) and Hollywood (California) starting in September. Source: Eluniverso