Ley contra la inflación es un logro de Biden / Anti-inflation bill is an achievement for Biden

Por José López Zamorano

Estados Unidos dará un paso histórico hacia el inicio de lo que esperamos sea un camino irreversible hacia una auténtica economía verde, gracias a la aprobación de las más ambiciosas inversiones hacia las energías limpias y asequibles, y acciones agresivas contra el cambio climático.

Aunque fue bautizada como ´La Ley de Reducción Inflacionaria´, más por motivos políticos que por su impacto real en la economía, la nueva legislación abre la puerta a un futuro sustentable: agua y aire más limpios, mejor acceso a la salud pública y comunidades más resistentes a los fenómenos meteorológicos, especialmente las comunidades de color, como la latina y la negra, las más vulnerables a las injusticas climáticas.

¿Eso quiere decir que es una legislación perfecta y una solución a todos los problemas ambientales? No. En palabras de Bernie Sanders: La industria de los combustibles fósiles recibirá miles de millones de dólares en nuevas exenciones fiscales y subsidios durante los próximos 10 años.

Es sin duda preocupante, como apunta Bernie, sentar las bases de un planeta saludable y habitable con privilegios fiscales a las mismas empresas de combustibles fósiles responsables del calentamiento global. La ley pondrá por ejemplo a la venta hasta 60 millones de acres de aguas públicas todos los años a la industria del petróleo y el gas antes de que el gobierno federal pueda aprobar cualquier nuevo desarrollo eólico marino.

Pero no se trata de hacer lo perfecto enemigo de lo bueno. La gran mayoría de organizaciones ambientalistas coinciden que la nueva legislación es un paso adelante en la dirección correcta. Los demócratas debían saberlo mejor que nadie. En el tema de migración, los políticos que sólo apoyan una reforma migratoria integral o nada, tienen hoy las manos vacías.

En el caso de la ley, como indica Lori Rodes, Directora Ejecutiva de Cimate Power, la legislación realiza amplias inversiones en la industria manufacturera estadounidense, creando innumerables puestos de trabajo para construir la próxima generación de centrales eléctricas, carros y edificios limpios.

Otro logro importante: Se aprobaron 64,000 millones de dólares para extender la vida de la Ley de Salud Asequible, mejor conocida como Obama Care, hasta el 2025, y se pueden ahorrar casi 300,000 millones de dólares al permitir por primera vez que el programa Medicare renegocie los precios de las medicinas con las grandes farmacéuticas.

Aunque todos podemos apreciar las insuficiencias de la nueva ley, la suma de avances graduales y progresivos llevan al país en la dirección correcta. Y muchas de nuestras comunidades más afectadas por los fenómenos meteorológicos, –incendios permanentes, inundaciones, aire contaminado y aguas sucias–  simplemente no pueden esperar a una ley perfecta.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pronuncia un discurso en la Casa Blanca al presentar el proyecto de Ley para la Reducción de la Inflación 2022, el 27 de julio de 2022.

Anti-inflation bill is an achievement for Biden

By Jose Lopez Zamorano

The United States will take a historic step toward beginning what we hope will be an irreversible path to a truly green economy, thanks to the passage of the most ambitious investments in clean and affordable energy and aggressive action against climate change.

Although it was baptized as ´The Inflation Reduction Law´, more for political reasons than for its real impact on the economy, the new legislation opens the door to a sustainable future: cleaner water and air, better access to public health and communities more resilient to weather events, especially communities of color, such as Latinos and blacks, who are the most vulnerable to climate injustices.

Does that mean that it is perfect legislation and a solution to all environmental problems? No. In the words of Bernie Sanders: The fossil fuel industry will receive billions of dollars in new tax breaks and subsidies over the next 10 years.

It is certainly worrying, as Bernie points out, to lay the groundwork for a healthy and habitable planet by taxing the very fossil fuel companies responsible for global warming. For example, the law will put up to 60 million acres of public waters up for sale each year to the oil and gas industry before the federal government can approve any new offshore wind development.

But it is not about making the perfect enemy of the good. The vast majority of environmental organizations agree that the new legislation is a step in the right direction. The Democrats must have known better than anyone. On the issue of migration, politicians who only support a comprehensive immigration reform or nothing, today have empty hands.

In the case of the law, as Lori Rodes, CEO of Cimate Power, points out, the legislation makes extensive investments in America’s manufacturing industry, creating countless jobs to build the next generation of clean power plants, cars and buildings.

Another milestone: $64 billion passed to extend the life of the Affordable Care Act, better known as Obama Care, through 2025, and nearly $300 billion can be saved by allowing the Medicare program to renegotiate drug prices for the first time with the big pharmaceutical companies.

Although we can all appreciate the insufficiencies of the new law, the sum of gradual and progressive advances takes the country in the right direction. And many of our communities most affected by weather events–permanent fires, floods, polluted air and dirty water–simply can’t wait for a perfect law.