De obrero a empresario, veinte años de sueño americano / From construction worker to contractor

Por Guillermo Rojas y Victoria Lis Marino | Tulsa, OK

Todos los inmigrantes llegan a Estados Unidos persiguiendo sueños, hay quienes buscan seguridad, otros mejores empleos, algunos calidad de vida. Pero todos tienen en común un deseo constante, la posibilidad de progresar, y no hay mejor ejemplo que el de Miguel Barrios, dueño de la empresa constructora Barrios Carpet & Remodeling Company.

Hace 22 años que Barrios ingresó a Estados Unidos, sin documento,  cruzó la frontera y caminó tres días completos para ver este lado del mundo. “Tenía 17 años y un miedo atroz  a la patrulla de inmigración”, recuerda.  “Cuando llegué sentí una emoción muy grande porque es un privilegio estar en ese país, la mayoría de la gente quiere estar aquí y por algo es”, afirmó. Tile

El camino no fue fácil, Barrios no hablaba inglés y trabajaba de lo que podía en el rubro de la construcción, pero sus sueños eran grandes. “Desde que entré en este trabajo me visualizaba como contratista, porque los veía a ellos, a los dueños con sus grandes casas y sus trocas del año, y ese quería ser yo”, reconoció.

Sin embargo, la vida le puso palos en la rueda, Barrios fue deportado hace una década y tuvo que volver a empezar. “Ese fue el momento más complicado, estar en la cárcel un mes y ser deportado por manejar tomado. Sentí que lo había perdido todo, pero use el tiempo para recapacitar y volver renovado”, admitió.

Y doce años después de aprender la lección alcanzó la prosperidad.  Hoy emplea a más de 25 trabajadores a quienes paga como corresponde y en regla.  “ Me gusta lo que hago porque uno mismo es su propio patrón y genera lo que uno quiere trabajar”.

Su empresa realiza todo tipo de trabajos de construcción y remodelación, con equipos especializados para cada cosa, plomería, techos, electricidad. “Yo me encargo de todo, desde los permisos hasta la llave”. Además, Barrios cuenta con una empresa de bienes raíces, adquiere propiedades viejas, las repara y las vende. “Es un negocio que da buenas ganancias si uno tiene el personal adecuado para que todo sea de calidad”, explicó.

A todos aquellos que quieren convertirse en sus propios jefes y superarse Barrios aconseja. “Primero estudien inglés, porque todo se hace más fácil, y segundo luchen por sus sueños, y recuerden siempre tener en mente esas cosas que les gustan, una casa, un carro, lo que sea, porque realmente puedes conseguirlas si le echas ganas. En este país el sueño americano se consigue, con sacrificio, trabajo y respetando la ley”, concluyó. (La Semana)

Miguel Barrios, dueño de la empresa constructora Barrios Carpet & Remodeling Company.

From construction worker to contractor

By Guillermo Rojas | Tulsa, OK

All immigrants come to America seeking a dream. Some cross the border for security, others for jobs, money, opportunities, different words for one and only wish, prosperity. And no one better than Miguel Barrios, owner of Barrios Carpet & Remodeling Company.

Barrios arrived without papers 22 years ago; he crossed the Mexican border and walked for three days.

“I was only 17 and super afraid of the border patrol,” he remembered. “When I finally got here, I felt blessed because being in this country is a privilege, everyone wants to be here, and that means something.”

The road was tricky. Barrios did not speak English and worked in the construction industry for a Friday paycheck, but his dreams were endless.

“Since I started in this industry, I saw myself as a contractor, I saw those people with their houses and their trucks and new I wanted exactly that same thing,” he said.

But success wasn’t straight forward. One day the highway patrol found him driving under the influence and arrested him, later on he was deported.

“It was the saddest moment of my life,” he acknowledged. “I stayed in jail for a month and had to go back to Mexico. I felt I had lost everything, but decided to use that time to change, to rebuild myself and thrive.”

Twelve years later prosperity came along, and now he is in charge of 25 people, workers who, just like he did, wait for the weekly pay.

“I love what I do because now I am my own boss, and decide what to do and how much to work,” he said.

His company offers construction services and remodeling, with specialized teams for each need, plumbing, electrical, roofing, and flooring. “I do everything, from obtaining the permits to providing the door key.”

In addition, he has a real estate business and buys and remodels old homes.

“It is a profitable business if you have the exact people to remodel the place,” he explained.

To all those that want to become owners of their own time, Barrios advises: “First learn English, it is the only way. And second, fight for your dreams. If there is something you like, a house, a car, whatever, visualize it because here, you can have everything if you work hard enough. The American dream is a possibility only if you work with sacrifice, and you abide by the law.” (La Semana)