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Comercio mortal: los cárteles trabajan con bandas de EE.UU. y Oklahoma / Deadly trade: cartels working with US and Oklahoma gangs

Por William R. Wynn | TULSA, OK

Tanto México como Estados Unidos llevan mucho tiempo tratando de ampliar el comercio a través de la frontera, pero un ámbito en el que se ha producido este crecimiento es perjudicial para ambas naciones: el tráfico de drogas ilícitas. Un reciente artículo de la revista mexicana Proceso arroja luz sobre los vastos tentáculos que los cárteles mexicanos tienen en todo Estados Unidos gracias a sus alianzas con numerosas bandas criminales estadounidenses.

Cárteles mexicanos como las tristemente célebres organizaciones de Sinaloa y Los Zetas, además del Cártel Jalisco Nueva Generación, del Golfo, Juárez, Los Hermanos Beltrán Leyva, Los Arellano Félix, Los Cuinis, Caballeros Templarios, Familia Michoacana y Los Rojos, son expertos en introducir drogas en este país, pero carecen de los sistemas de distribución “sobre el terreno” que han perfeccionado durante décadas las bandas estadounidenses. En los últimos años, gran parte de la cobertura mediática de la actual “guerra contra las drogas” se ha centrado casi exclusivamente en casos de alto perfil que involucran a los cárteles mexicanos, como el juicio de “El Chapo” Guzmán y el arresto de su hijo, pero el gobierno del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador insiste en que se debe arrojar la misma luz sobre las bandas estadounidenses que ponen drogas como la metanfetamina, la heroína, la cocaína y el fentanilo en manos de los consumidores.

Proceso revisó una gran cantidad de documentos de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) y de las fuerzas de seguridad mexicanas para crear un mapa de los “cárteles estadounidenses” que son socios activos de uno o más de los cárteles mexicanos mencionados en esta cadena de suministro mortal.

En Oklahoma, el cártel de Sinaloa domina la importación, pero de la distribución se encargan en gran medida bandas como la Hermandad Aria, la Mafia Irlandesa y varias otras, que pueden tener raíces o inspiración mexicanas, pero que operan de forma independiente en este país.

Algunos consideran irónico que las bandas de supremacistas blancos trabajen mano a mano con los latinos, pero el dinero es el dinero y este interés común prevalece sobre cualquier animosidad natural que pudiera existir.

Marcelo Luis Ebrard Casaubón, hasta hace poco canciller de México y ahora candidato a la presidencia de la república, dijo a Proceso que la DEA ha sido un aliado poco confiable en la guerra contra el narcotráfico, en parte por las actividades irregulares que realiza esa agencia en suelo mexicano. Dijo que existe una mejor cooperación con otras agencias de Estados Unidos, como “la oficina de aduanas y patrulla fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), el servicio de inmigración y control de aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), todo el departamento de seguridad nacional (DHS, por sus siglas en inglés), la ATF (Alcohol, tabaco, armas de fuego y explosivos) y el FBI (Buró federal de investigaciones)”.

Entre las bandas radicadas en Estados Unidos que operan en cooperación con los cárteles mexicanos figuran nombres tan conocidos como Hells Angels, CRIPS, Gangsters Disciples, Knights Templar, Indian Brotherhood, Latin Kings y muchas otras. La mayoría tienen delegaciones en numerosos estados de EE.UU. y pueden utilizar sus redes de distribución para alimentar la aparentemente insaciable demanda de estupefacientes en este país. Los cárteles ganan enormes sumas de dinero y las mismas redes utilizadas para introducir drogas en Estados Unidos sirven para canalizar dinero y armas hacia México.

Lo que aquí llamamos bandas tiene mucho en común con los cárteles del sur, y algunos dicen que es sólo una diferencia semántica.

“¿Cuántos ciudadanos estadunidenses forman parte de esos cárteles?”, pregunta Ebrard en su entrevista con Proceso, “¿y por qué pensamos que no hay cárteles en Estados Unidos? Eso es absurdo”. (La Semana)

Deadly trade: cartels working with US and Oklahoma gangs

By William R. Wynn | TULSA, OK

Both Mexico and the United States have long sought to expand trade across the border, but one area in which such growth has been occurring is harmful to both nations: the trafficking of illicit drugs. A recent article in the Mexican news magazine Proceso shed light on the vast tentacles Mexican cartels have throughout the United States due to their partnerships with numerous American criminal gangs.

Mexican cartels such as the notorious Sinaloa and Los Zetas organizations, in addition to Jalisco New Generation Cartel, del Golfo, Juarez, Los Hermanos Beltran Leyva, Los Arellano Felix, Los Cuinis, Caballeros Templarios, Familia Michoacana, and Los Rojos, are all expert at getting drugs into this country, but they lack the “on the ground” distribution systems that have been fine-tuned over decades by US gangs. In recent years, much of the media coverage of the ongoing “war on drugs” has focused almost exclusively on high profile cases involving the Mexican cartels, such as the trial of “El Chapo” Guzman and the arrest of his son, but the government of Mexican President Andres Manuel Lopez Obrador insists that equal light should be shone on the American gangs who put drugs such as methamphetamine, heroin, cocaine, and fentanyl into the hands of users.

Proceso poured over a trove of documents from the US Drug Enforcement Agency (DEA) and Mexican law enforcement to create a map of which “American cartels” are active partners with one or more of the Mexican cartels listed above in this deadly supply chain.

In Oklahoma, Sinaloa cartel dominates importation, but distribution is handled largely by gangs such as the Aryan Brotherhood, Irish Mob and various other gangs, which may have Mexican roots or inspiration, but operate independently in this country.

Some see it as ironic that white supremacist gangs work hand in hand with Latinos, but money is money and this common interest supersedes any natural animosity that might exist.

Marcelo Luis Ebrard Casaubón, who until recently was Mexico’s foreign minister and is now a candidate for the Mexican presidency, told Proceso that the DEA has been an unreliable ally in the war on drugs, in part due to irregular activities carried out by that agency on Mexican soil. He said that better cooperation exists with other US agencies, including “the Bureau of Customs and Border Patrol (CBP), the Immigration and Customs Enforcement (ICE), the entire Department of Homeland Security (DHS), ATF (Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives) and the FBI (Federal Bureau of Investigation).”

Among the US-based gangs operating in cooperation with Mexican cartels are well known names such as Hells Angels, CRIPS, Gangsters Disciples, Knights Templar, Indian Brotherhood, Latin Kings, and many others. Most have chapters in numerous US states and are able to use their distribution networks to feed the seemingly insatiable demand for narcotics in this country. The cartels make vast sums of money and the same networks used to bring drugs into the US serve to funnel cash and guns into Mexico.

What we call gangs here have much in common with the cartels to the south, with some saying it’s just a difference in semantics.

“How many U.S. citizens are part of those cartels,” Ebrard asked in his interview with Proceso, “and why do we think there are no cartels in the United States? That’s absurd.” (La Semana)