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Por qué el ataque de Hamás contra Israel ocurre ahora / Why the Hamas attack on Israel is happening now

Por Norberto Paredes

Es un ataque sin precedentes que el ejército israelí ha llamado “nuestro 11 de septiembre”, haciendo referencia a la ofensiva de al Qaeda contra EE.UU. en 2001. Una lluvia de cohetes marcó su inicio la mañana del sábado.

Poco después, numerosos grupos de combatientes de Hamás -una organización calificada como terrorista por Israel, Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y otras potencias- se agruparon en varios puntos de la frontera para penetrar una zona fronteriza que se creía impenetrable.

Pero, ¿por qué Hamás ataca ahora y qué gana con esto?

Este ataque sin precedentes se produce un día después del 50 aniversario del ataque sorpresa contra Israel de Egipto y Siria en 1973 que inició una guerra en Oriente Medio conocida como Yom Kipur.

La importancia de la fecha no habrá pasado desapercibida para los dirigentes de Hamás.

Los ataques de este fin de semana también coincidieron con el Simjat Torah, que se celebra al concluir la festividad judía de Sucot, que dura una semana y es similar al periodo navideño cristiano.

“Ocurre al final de un periodo festivo, por lo que muchos israelíes estaban distraídos y relajados”, dice Ian Parmeter.

“El ejército israelí también estaba mucho más concentrado en las dificultades en Cisjordania y le tomó tiempo trasladar a su personal al sur del país para defender a las poblaciones que estaban siendo atacadas”, explica el historiador.

Un momento “aparentemente propicio”

El historiador Eli Barnavi, exembajador de Israel en Francia, tilda la operación de Hamás como un “mini Kipur”.

Él considera que el momento del ataque era “aparentemente propicio”.

“Israel atraviesa una profunda crisis política y moral, que a juicio de Hamás debilitaba sus capacidades de defensa”, explica en entrevista con BBC Mundo.

Desde principios de año, el gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se enfrenta a una ola de protestas semanales que piden revocar una controvertida ley que, según los manifestantes, socavará gravemente la democracia del país al debilitar el sistema judicial.

El tamaño de las protestas ha ido en aumento, con decenas de miles de personas llenando las calles de pueblos y ciudades de todo el país.

Barnavi agrega que el hecho de que el ejército de Israel estuviera enfocado en la protección de los asentamientos judíos en Cisjordania le ofrecía a Hamás tanto una ventaja propagandística frente a la pasividad de la Autoridad Palestina, como una ventaja militar.

De igual forma, argumenta que Hamás veía una posibilidad real la “unificación de los frentes” (Líbano Sur – Cisjordania – Gaza) bajo su tutela, con la coordinación de la Fuerza Quds de Irán, un poderoso brazo paramilitar de élite del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, la organización militar más grande de ese país, considerada por EE.UU. como un grupo terrorista.

“Y, quizás sobre todo, la amenaza, desde el punto de vista de Hamás, de la normalización de las relaciones entre Israel y Arabia Saudita en detrimento de los palestinos y de su patrocinador iraní”, prosigue el historiador, autor de varios libros sobre el conflicto israelí-palestino.

Qué gana Hamás

Según Itamar Ben-Gvir, con su ataque Hamás pretende erigirse como el principal protagonista de la resistencia a Israel en su lucha por sustituir a Mahmoud Abbas, el actual presidente de la Autoridad Nacional Palestina.

También quiere arrastrar consigo a la guerra a Hezbolá y a las facciones de Cisjordania en nombre de la mencionada “unificación de frentes”, así como, intercambiar rehenes en un futuro.

“Los próximos días demostrarán si Hamás abarca más de lo que puede apretar. Ahora está en juego su propia existencia”, agrega el historiador.

Este lunes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que la respuesta de su país “cambiaría Oriente Medio”, sin dar más detalles.

Mientras tanto, Qatar está intentando mediar entre Hamás e Israel.

“Nuestras prioridades son poner fin al derramamiento de sangre, liberar a los prisioneros y asegurarnos de que el conflicto se contenga sin que se extienda a la región”, informó este lunes el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Majed Al-Ansari.

El número de rehenes israelíes retenidos en Gaza sigue sin estar claro, pero se cree que Hamás se apoderó de mujeres, niños, ancianos y soldados.

Los dirigentes de Hamás han dicho que no están dispuestos a negociar un intercambio de prisioneros mientras duren las hostilidades, según declaraciones del portavoz de la organización, Hossam Badran, a la agencia de noticias AFP. (BBC News Mundo)

Why the Hamas attack on Israel is happening now

By Norberto Paredes

It is an unprecedented attack that the Israeli military has called “our 9/11,” referring to al Qaeda’s offensive against the United States in 2001. A hail of rockets marked its beginning on Saturday morning.

Shortly after, numerous groups of Hamas fighters – an organization classified as terrorist by Israel, the United States, the European Union, the United Kingdom and other powers – grouped together at various points along the border to penetrate a border area that was believed to be impenetrable.

“It was a highly sophisticated attack. They attacked by air, land and sea,” Ian Parmeter, historian and researcher at the Center for Arab and Islamic Studies at the Australian National University, tells BBC Mundo.

This unprecedented attack comes one day after the 50th anniversary of the surprise attack on Israel by Egypt and Syria in 1973 that started a Middle East war known as Yom Kippur.

The importance of the date will not have gone unnoticed by Hamas leaders.

This weekend’s attacks also coincided with Simchat Torah , celebrated at the conclusion of the week-long Jewish holiday of Sukkot, which is similar to the Christian Christmas period.

“It happens at the end of a holiday period, so many Israelis were distracted and relaxed,” says Ian Parmeter.

“The Israeli army was also much more focused on the difficulties in the West Bank and it took time to transfer its personnel to the south of the country to defend the populations that were being attacked,” explains the historian.

An “apparently auspicious” moment

Historian Eli Barnavi, former Israeli ambassador to France, calls the Hamas operation a “mini Kippur.”

He considers that the timing of the attack was “apparently auspicious.”

“Israel is going through a deep political and moral crisis, which in the opinion of Hamas weakened its defense capabilities,” he explains in an interview with BBC Mundo.

Since the beginning of the year, Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu’s government has faced a wave of weekly protests calling for the repeal of a controversial law that protesters say will severely undermine the country’s democracy by weakening the judicial system.

The size of the protests has been increasing, with tens of thousands of people filling the streets of towns and cities across the country.

Barnavi adds that the fact that the Israeli army was focused on protecting Jewish settlements in the West Bank offered Hamas both a propaganda advantage over the passivity of the Palestinian Authority, and a military advantage.

Likewise, he argues that Hamas saw a real possibility of the “unification of the fronts” (South Lebanon – West Bank – Gaza) under its tutelage, with the coordination of Iran’s Quds Force, a powerful elite paramilitary arm of the Security Corps . Islamic Revolutionary Guard, the largest military organization in that country, considered by the US as a terrorist group.

“And, perhaps above all, the threat, from the point of view of Hamas, of the normalization of relations between Israel and Saudi Arabia to the detriment of the Palestinians and their Iranian sponsor,” continues the historian, author of several books on the Israeli-Palestinian conflict.

What Hamas gains

According to Itamar Ben-Gvir, with its attack Hamas intends to establish itself as the main protagonist of the resistance to Israel in its fight to replace Mahmoud Abbas, the current president of the Palestinian National Authority.

He also wants to drag Hezbollah and the West Bank factions into the war in the name of the aforementioned “unification of fronts,” as well as exchange hostages in the future.

“The next few days will show whether Hamas has more than it can handle. Now its very existence is at stake,” adds the historian.

This Monday, Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu assured that his country’s response would “change the Middle East,” without giving more details.

Meanwhile, Qatar is trying to mediate between Hamas and Israel.

“Our priorities are to end the bloodshed, release the prisoners and ensure that the conflict is contained without spreading to the region,” Foreign Ministry spokesman Majed Al-Ansari reported on Monday.

The number of Israeli hostages held in Gaza remains unclear, but Hamas is believed to have seized women, children, the elderly and soldiers.

Hamas leaders have said they are not willing to negotiate a prisoner exchange while hostilities continue, according to statements by the organization’s spokesman, Hossam Badran, to the AFP news agency. (BBC Mundo)