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Basta ya de usar a los inmigrantes en juegos politiqueros / Enough! Stop using immigrants in political games

Por Maribel Hastings y David Torres

WASHINGTON, DC — Ahora que un grupo de senadores republicanos y demócratas sopesa minar las leyes de asilo, tal y como lo ha planificado Donald Trump, a cambio del apoyo republicano a los fondos solicitados por el presidente Joe Biden para Ucrania, se manifiesta una vez más que para muchos políticos los inmigrantes son el eslabón más débil que pueden desechar cuando las cosas se complican.

Es una especie de miedo político recurrente, por una parte, y una gastada fórmula de “negociación” con el rival, por otra, en la que claramente el tema migratorio no es esencial para ellos, sino cuando se trata de apuntalar una imagen pro inmigrante que sirva para generar simpatías entre los grupos vulnerables de la sociedad.

Porque aunque al final la razón prevalezca y los reportes de prensa no se concreten, el mero hecho de que un grupo de demócratas colabore con los republicanos para impulsar medidas que criticaban cuando Trump las implementó, no contribuye a mejorar esa imagen entre un sector del electorado hispano que lleva décadas frustrado por el manejo que se ha dado a este tema y por muchas promesas incumplidas. 

Algunas de las propuestas sobre la mesa de negociación presupuestaria forman parte de la nefasta y larga lista de iniciativas de Trump en materia migratoria, entre otras, endurecer el requisito de miedo creíble dificultando así la solicitud y obtención de asilo. Establecer la norma del Tercer País Seguro; limitar el uso de los permisos humanitarios o parole (libertad condicional), en especial para países latinoamericanos, que ha sido ampliamente utilizado por Biden. Reimplantar Quédate en México. Y requerir que se retome la construcción del muro fronterizo.

Si se fijan, son propuestas republicanas y los demócratas parecen no haber presionado por algún beneficio para los indocumentados ya establecidos. De hecho, la prensa reportó que ni siquiera para los Dreamers habría un alivio. Y ese capítulo sí que es irónico, pues los alrededor de 800,000 beneficiarios de la Acción Diferida para Quienes Llegaron en la Infancia (DACA) han sido una especie de prueba piloto de los vaivenes políticos de la nación que este grupo reconoce como único hogar, pero que siempre han estado a la deriva, negociación tras negociación, sin el reconocimiento legal que ya merecen. En todo caso, los han tenido en la zozobra permanente de ser expulsados de ese hogar que han construido con sueños, trabajo, estudio y esperanzas.

Otra de las tantas ironías de esta situación es que se trata de políticas que Trump impulsó, que probaron ser un desastre al empeorar la presión en la frontera sin sumar el daño a nivel humanitario.

No obstante, al soplar vientos electorales, los demócratas cometen el mismo error de siempre: ceder a la presión republicana a expensas de los inmigrantes y sin obtener nada para ese segmento esencial de la población. Porque, en este caso, sí financiarán a Ucrania en su lucha contra la invasión rusa, pero para los inmigrantes no hay nada.

Hacer el trabajo sucio de los republicanos no les supondrá a los demócratas ni el apoyo de esos republicanos, ni de electores republicanos, y únicamente volverá a probar que, bajo presión, los inmigrantes, para ellos, son “desechables”. Es necesario que antepongan esta vez el aspecto humanitario que urgentemente pide a gritos una solución, pues se trata de millones de vidas humanas que no han hecho otra cosa que elegir, como millones de otros en el pasado, un mejor modo de vida. ¿Tendrán presente en sus negociaciones el lema que todos llevamos simbólicamente tatuado en la frente: “Dame tus cansados, tus pobres, tus masas apiñadas que anhelan ser libres”?

Lamentablemente, si estos reportes se concretan seguiremos sin romper el círculo vicioso en materia migratoria. (America’s Voice)

Enough! Stop using immigrants in political games

By Maribel Hastings and David Torres

Washington, DC – Now that a group of Republican and Democratic senators are considering undermining asylum laws, exactly as Donald Trump had planned, in exchange for Republican support for the funds President Joe Biden requested for Ukraine, it’s revealed yet again that for many politicians, immigrants are the “low-hanging fruit” when things get complicated.  

It’s a type of recurring political fear, on the one hand, and a tired formula for “negotiating” with a rival, on the other, in which the topic of immigration is clearly not essential to the Democratic Senators participating, until they want to show a pro-immigrant image that serves to generate sympathy among vulnerable groups in society.

Because even if reason ultimately materializes, and press reports do not come to pass, the mere fact that a group of Democrats is collaborating with Republicans to impose measures they criticized when Trump implemented them does not contribute to improving their image among a group of the Hispanic electorate that has been frustrated for decades with the handling given to this topic, and the many unfulfilled promises. 

Note that these are Republican proposals, and Democrats seem not to have pressed for anything that would benefit undocumented immigrants who have already established themselves here. In fact, the press reported that not even the Dreamers would receive relief. And that chapter certainly is ironic, since the approximately 800,000 people who benefitted from Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) have been a type of political weather vein in the “who’s up/who’s down” politics of a country that this group recognizes as home. But they have always been left behind, negotiation after negotiation, without the legal recognition that they already deserve. At any rate, they have had the permanent anxiety of being expelled from the home that they have constructed with their own dreams, hard work, studies, and hopes.

Another of this situation’s many ironies is that it’s about policies that Trump proposed, which proved to be a disaster and worsened the pressure at the border, not to mention the damage done at the humanitarian level. 

However, as electoral winds blow, the Democrats commit the same error as always: ceding to Republican pressure at immigrants’ expense, without obtaining anything for this essential segment of the population. Because, in this case, yes Ukraine will be financed in the fight against the Russian invasion, but immigrants would get nothing.

Doing Republicans’ dirty work will not earn Democrats support from those Republicans, nor Republican voters, and it will only prove, yet again, that when pressured, immigrants are “disposable” to Democrats. This time they must put the humanitarian aspect that is urgently crying out for a solution first, since this is about millions of human lives who have done nothing other than choose, like millions of others in the past, a better way of life. During these negotiations, will they keep in mind the motto that we all have symbolically tattooed on our foreheads: “give me your tired, your poor, your huddled masses yearning to be free?” 

Unfortunately, if these reports come to pass, we will continue on without breaking the vicious cycle on immigration issues. (America’s Voice)