Community Health Connection: Batallando contra el Covid-19 / On the frontline of the battle against Covid-19

Por William R. Wynn y Guillermo Rojas | TULSA, OK

Se suponía que Community Health Connection (La Conexión Médica) celebraría la gran inauguración de su nueva clínica al East Tulsa este mes, pero debido a la crisis del COVID-19, el personal de la clínica literalmente está arriesgando sus vidas en la primera línea de batalla contra un asesino invisible. En una entrevista con Jim Mccarthy, CEO de CHC, Mccarthy explicó por qué este nuevo coronavirus es tan mortal, cómo la clínica está lidiando con la crisis, y qué pueden hacer los tulsanos para protegerse mejor a sí mismos y a sus familias.

El coronavirus ya ha tenido un impacto dramático en la comunidad, y también ha tenido un impacto dramático en nuestra clínica”, dijo Mccarthy. “En primer lugar, estamos esforzándonos para seguir las directrices establecidas por los centros para el control de enfermedades – el CDC – y es difícil porque las directrices cambian cada pocos días a medida que la pandemia se propaga por todo el país, y también se está extendiendo aquí en Oklahoma.”

Mccarthy dijo que la clínica está teniendo que utilizar nuevos enfoques, muchos de ellos dependientes de la tecnología, para ver a tantos pacientes como sea posible sin ponerlos a ellos o a los profesionales de la salud en riesgo innecesario.

“Actualmente estamos atendiendo pacientes por primera vez por teléfono y por telemedicina electrónica ¬– a través de video – y esa es una forma completamente nueva de brindar servicios”, explicó. “Empezamos con el asesoramiento de salud conductual a través de vídeo, y ahora incluso estamos haciendo algunas citas médicas por vídeo.”

McCarthy dijo que la clínica solo está atendiendo a la mitad de su número normal de pacientes en persona, en parte porque algunos están aprovechando las opciones de teléfono o vídeo, mientras que otros están retrasando los chequeos y otras citas no críticas debido al temor de exponerse al virus.

“Otro cambio que hemos tenido es en nuestra farmacia”, dijo Mccarthy. “Ahora mismo no permitimos que nadie entre en la farmacia. Hay un letrero en la puerta que dice que llames a este número, y luego el personal prepara tu receta y la llevan a tu auto. Y de esa manera los pacientes no están expuestos a otras personas que están esperando en la farmacia y nuestros empleados no están expuestos a pacientes adicionales.”

Para aquellos pacientes que necesitan una cita en persona, la clínica está tomando precauciones adicionales para garantizar la seguridad de todos los involucrados.

“Para nuestros pacientes habituales que vienen aquí, les pedimos que se registren en la puerta de entrada y tenemos una serie de preguntas que les hacemos para ver qué tan saludables están o si tienen los síntomas del virus”, explicó McCarthy. “En cualquier caso, los enviamos de regreso a su automóvil para esperar su cita y luego los llamamos a su teléfono celular cuando la sala de examen está lista. Esto limita la exposición que cada paciente tiene a cualquier otro paciente y también limita la exposición que tienen nuestros empleados, en lugar de tener muchos pacientes juntos. Es solo un paciente a la vez “.

Los pacientes con síntomas de COVID-19 se observan en una parte separada de la clínica que se somete a procedimientos de limpieza adicionales.

McCarthy dijo que la clínica, que atiende principalmente a pacientes hispanos y de bajos ingresos, ha tenido resultados positivos en las pruebas para el COVID-19, aunque debido a las regulaciones no pudo revelar detalles. Debido a la limitada disponibilidad de los kits, CHC actualmente sólo está hacienda la prueba para aquellas personas con síntomas del virus.

“El mayor problema que tenemos es la escasez de equipos de prueba y equipos de protección personal”, dijo McCarthy, señalando que Estados Unidos no estaba preparado para enfrentar una crisis epidemiológica de esta magnitud. Explicó que el COVID-19 es particularmente mortal debido a su efecto en aquellos con problemas de salud subyacentes, como la diabetes, y porque es tan fácil de transmitir por aquellos que tienen el virus pero no muestran síntomas.

McCarthy insta a todos a quedarse en casa a menos que sea absolutamente necesario salir, y si lo hace debe usar algún tipo de mascarilla o tapaboca, incluso si es una mascarilla de tela, bufanda o pañuelo hecha en casa. Dijo que la higiene de manos es especialmente importante en este momento.

“Tienes que lavarte las manos lo suficiente”, insistió McCarthy. “Si tus manos no están rojas y agrietadas por el lavado, entonces no se está lavando las manos lo suficiente. Usar una mascarilla debe ser una insignia de honor y un signo de liderazgo.”

Para una cita, ya sea en línea o en persona, llame al (918) 622-0641. (La semana)

Jim Mccarthy CEO de CHC | Foto: Guillermo Rojas

Community Health Connection: On the frontline of the battle against Covid-19

Community Health Connection (La Conexión Médica) was supposed to be celebrating the grand opening of its new East Tulsa clinic this month, but due to the COVID-19 crisis, clinic staff instead are literally risking their lives on the frontline of the battle against an invisible killer. In an interview with Jim McCarthy, CHC’s CEO, McCarthy explained why this new coronavirus is so deadly, how the clinic is dealing with the crisis, and what Tulsans can do to better protect themselves and their families.

“The coronavirus has already had a dramatic impact on the community, and it has also had a dramatic impact on our clinic,” McCarthy said. “First of all, we are trying very hard to follow the guidelines that have been established by the Centers for Disease Control – the CDC – and it’s difficult because the guidelines change every few days as the pandemic spreads throughout the country, and it is also spreading here in Oklahoma.”

McCarthy said the clinic is having to utilize new approaches, many dependent on technology, to see as many patients as possible without putting them or health care professionals at unnecessary risk.

“We are currently seeing patients for the first time by telephone and by electronic telemedicine ¬– through video – and that’s a whole new way for us to deliver services,” he explained. “We started with behavioral health counseling through video, and now we’re even doing some medical appointments by video.”

McCarthy said the clinic is only seeing about half its normal number of patients in person, partly because some are taking advantage of the telephone or video options, while others are holding off on checkups and other non-critical appointments due to fear of exposure to the virus.

“Another change that we have had is in our pharmacy,” McCarthy said. “Right now we don’t allow anyone to come into the pharmacy. There is a sign on the door that says to call this number, and then they can prepare your prescription and they will take it out to your car. And that way patients are not exposed to other people who are waiting in the pharmacy and our employees are not exposed to additional patients.”

For those patients who need an in-person appointment, the clinic is taking extra precautions to ensure the safety of all involved.

“For our regular patients who do come here we’re having them come in and check in at the front door instead of our regular check-in spot, and we have a series of questions that we ask to see how healthy they are or if they have the symptoms of the virus,” McCarthy explained. “In either case, we send them out back to their car to wait for their appointment and then we call them on their cell phone when their exam room is ready. This limits the exposure that each patient has to any other patient and it also limits the exposure that our employees have, instead of having a lot of patients all together. It’s just one patient at a time.”

Patients with COVID-19 symptoms are seen in a separate part of the clinic that undergoes additional cleaning procedures.

McCarthy said that the clinic, which sees primarily Hispanic and low-income patients, has had positive test results for COVID-19, although due to regulations he could not disclose details. Because of limited availability of test kits, CHC is currently only testing those with symptoms of the virus.

“The biggest problem we have is the shortage of test equipment and personal protective equipment,” McCarthy said, noting that the United States was unprepared to deal with an epidemiological crisis of this magnitude. He explained that COVID-19 is particularly deadly because of its effect on those with underlying health issues such as diabetes, and because it is so easily spread by those who have the virus but show no symptoms.

McCarthy urges everyone to stay at home unless it is absolutely necessary to go out, and then to wear some sort of face mask, even if it is a home-made cloth mask, scarf or bandana. He said that hand hygiene is especially critical at this time.

“You cannot wash your hands enough,” McCarthy insisted. “If your hands are not red and chapped from washing, then you’re not washing your hands enough. Wearing a mask should be a badge of honor and a sign of leadership.”

For an appointment, either online or in person, call (918) 622-0641. (La Semana)