Lo que pueden hacer los padres para ayudar a sus hijos con problemas de aprendizaje / What Parents Can Do to Help Children with a Learning Disability

Intervenga a su hijo adecuadamente de acuerdo con lo que desea obtener. El objetivo de las intervenciones no debe ser cambiar las calificaciones, sino apoyar un crecimiento y desarrollo sano.

Si a su niño no le está yendo bien en la escuela, obtiene calificaciones bajas, trata y solo obtiene las calificaciones mínimas para pasar o si no se está desempeñando al grado al que usted cree puede hacerlo, aquí le ofrecemos algunos sugerencias para que el niño reciba la ayuda que él o ella necesitan:

Trate de no enfocarse en las calificaciones. Los adolescentes saben que es importante obtener buenas calificaciones, pero trate de que su valor como persona no solamente esté basado en cómo le va en la escuela.

Promueva el derecho de tener un ambiente propicio para el estilo de aprendizaje de su hijo . Una escuela donde la regla sea permanecer sentados en silencio, y no promueva participación activa en el aprendizaje, puede no ser la apropiada para su adolescente.

Cerciórese en enfocarse en las cosas que su adolescente hace bien ya que si no le está yendo bien en la escuela (donde pasa la mayor parte de su tiempo), es muy posible que no se sienta bien con sí mismo. Aunque no lo parezca, los adolescentes prosperan mejor cuando reciben aprobación de sus padres ya que necesitan sentirse valorados.

Palabras como “perezoso” y “estúpido” no deben ser parte del vocabulario que usa con su adolescente. El mal desempeño escolar y una mala actitud son síntomas de tener una forma diferente de aprendizaje , y no la causa. Cuando los adolescentes entienden que están teniendo problemas en la escuela y saben cómo obtener ayuda en las áreas que necesitan, pueden creer de nuevo en su potencial para tener éxito.

Sepa cuándo tienen que esforzarse y evitar debilidades. Si un adolescente tiene disgrafía (dificultad para escribir a mano) y su escuela requiere exámenes escritos, podría ser beneficioso que reciban terapia ocupacional para mejorar su coordinación visomotora. Si su escuela le permite tomar notas en una computadora portátil y puede hacerlo bien, anímelo a hacerlo. Algunas veces funciona la combinación de tácticas.

Elogie el proceso en lugar del resultado. Elogie al joven por su esfuerzo (“Me di cuenta que realmente pensaste cómo hacerlo”) en lugar de por el resultado (¡Se te facilitan las matemáticas!”); esto puede mejorar su confianza.

Ayude a que los niños usen sus puntos fuertes para sentir confianza y compensar por sus debilidades. Descubrir cuáles son los talentos del adolescente puede ayudarle a sentirse valorado.

Entienda los riesgos del perfeccionismo. Buscar la perfección solamente, a la larga puede ocasionar la decepción. Aprender a aceptar los errores y hasta los fracasos ayuda a los adolescentes a lidiar con las realidades del mundo, donde no siempre las cosas funcionan como se planean, incluso cuando ponemos todo nuestro empeño.

Utilice las intervenciones adecuadas de acuerdo con lo que desea obtener. El objetivo de las intervenciones no debe ser cambiar las calificaciones, sino apoyar un crecimiento y desarrollo sano.

Autor Editado por Kenneth R. Ginsburg, MD, MS Ed, FAAP, FSAHM y Sara B. Kinsman, MD, PhD

What Parents Can Do to Help Children with a Learning Disability

If your child is performing below grade level, is failing or struggling to maintain barely passing grades, or is not achieving to the degree to which you think she is capable, here are some suggestions for beginning to get her the help she needs:

Try not to focus on grades. Adolescents understand that how you do in school matters, but try not to make their value as a person be based on how they do in school.

Advocate for the right environment for your child’s learning style. A school where sitting still and being quiet is the rule, with no hands-on learning, may not be right for your adolescent.

Make sure to focus on what your adolescent is good at because if they are not doing well in school (where they spend most of their time), they are likely feeling bad about themselves. Even though it may seem that they don’t, adolescents thrive on adult approval and need to feel that they are valued.

Words like “lazy” and “stupid” should not be part of your or your adolescent’s vocabulary. Poor performance and a bad attitude are symptoms of a learning difference, not its cause. When adolescents understand why they are having trouble in school and how they can get help in the areas they need support, they can believe again in their potential for success.

Know when to strengthen and when to avoid a weakness. If an adolescent has dysgraphia (poor handwriting) and his school requires written exams, then it may help to get him occupational therapy to improve his hand-eye coordination. If his school allows him to take notes on a laptop and he types well, encourage him to do so. Sometimes a combination of approaches is the way to go.

Praise the process instead of the outcome. Praising a young person for his effort (“I can tell you really thought that through.”) rather than the outcome (“You are good at math!”) can lead to more confidence.

Help kids use their strengths to find confidence and to help compensate for their weaknesses. Figuring out an adolescent’s talent can help to drive her sense of self-worth.

Understand the dangers of perfectionism. Expecting perfection can only lead to eventual disappointment. Learning to put up with mistakes and even failure helps adolescents deal with the realities of the world, where things don’t always turn out as planned, even if we try really hard.

Use the right interventions for the right reasons. The goal of interventions should not be to change grades, but to support healthy growth and development.

Author Edited by Kenneth R. Ginsburg, MD, MS Ed, FAAP, FSAHM and Sara B. Kinsman, MD, PhD