Ubicuidad del mal y resistencia humana / Ubiquity of evil and human resistance

Eduardo Balestena.  Las piezas que arman el mundo. (La epidemia en la literatura y como nuevo orden autoritario). Buenos Aires: Espacio Editorial, 2021 (122 p.)

Bertha Bilbao Richter

Vicepresidenta del Instituto Literario y Cultural Hispánico

El mal puede surgir en cualquier momento,

de cualquier manera, sin un propósito definido,

 pero el bien es capaz de luchar de manera inclaudicable 

en pos de lograr su íntimo y tenaz propósito, que es la lucha

por derrotar al mal.

Eduardo Balestena

Este librode Eduardo Balestena es una de las tantas reflexiones frente a la pandemia que azota al mundo, pero ésta en particular, está referida a nuestro país; además, es una evocación de un largo proceso y una advertencia de sus efectos en el orden social, político, económico y fundamentalmente, en la ética que rige las conductas humanas. Más allá de una información pormenorizada y muy bien documentada de nuestro enfrentamiento con el coronavirus, Balestena describe el temor ante la incertidumbre de su origen, el desconocimiento de las estrategias defensivas de la humanidad que hoy debe valorar una vez más la capacidad intelectual del hombre, de la ciencia y la tecnología para la sobrevivencia de la especie, pero del mismo modo, tomar conciencia de la vulnerabilidad de la humanidad, tanto en el aspecto sanitario como en el económico y en la indiscutible relación entre ambos. De ahí la puntualización del autor de los errores de quienes, quizás por ignorancia que apresura disposiciones autoritarias que el cuerpo social rechaza, agravan el mal.

En consonancia con el pensamiento de Yuval Noah Harari, quizás aún antes de que el historiador y filósofo se manifestase a través de sus conocidas conferencias, Balestena explicita que para comprender este presente que transitamos, es menester volver la vista atrás; Harari lo hace a través de la historia y Balestena desde la literatura que ha registrado situaciones semejantes vividas por la humanidad, en las que el ensayista encuentra paralelismos relacionados con el común sentir: la incertidumbre ante un peligro desconocido, el miedo a la muerte, a las pérdidas, al confinamiento y, en un plano más amplio de significación, a la desaparición de la especie. Sin embargo, las diferencias con lo acaecido en pandemias o catástrofes en tiempos pasados, se marcan por los avances  científico tecnológicos y los inimaginados medios de comunicación masiva e interpersonal con la esperanza en soluciones remediales, como del mismo modo, la capacidad de limitar el poder de autoridades que se autoconsideran guías para la salvación y esconden actitudes favoritistas en desmedro del bien colectivo y rayanas en el quebrantamiento de la ley.

La reflexión de Balestena parte de una experiencia personal, que fue también  la de compatriotas imposibilitados a regresar a sus hogares por la repentina cuarentena que los  dejó varados fuera del país o en el límite de sus provincias, con los perjuicios consiguientes.

El Diario del año de la peste, de Daniel Defoe, La peste, de Albert Camus y el relato “La inundación” de Ezequiel Martínez Estrada permiten al autor marplatense vincular los flagelos narrados con el que estamos soportando. En todos ellos la condición humana muestra sus fortalezas y debilidades y la autoridad política y sanitaria, temerosa de perder poder y credibilidad, formula promesas que se incumplen o dispone restricciones que producen el caos social. No puede soslayarse la resistencia de los pueblos ante disposiciones inentendibles.

Además de ofrecer un  acercamiento al tema que el título del libro anticipa, la epidemia, desde la literatura, Balestena dialoga con voces de otros universos discursivos: filosófico, político social y fundamentalmente con nuestra Constitución y los Derechos Humanos.

El libro evade el encasillamiento de género, es una muestra de la hibridación textual contemporánea que, según los teóricos del momento, enriquece el pensamiento y la expresión de los escritores, de ahí que es válido considerar Las piezas que arman el mundo como una reflexión en la que el abogado, el trabajador social, el ensayista y el novelista aportan al discurso el poder de la narrativa y las reglas, la razón y la fuerza – una fusión de lo político e ideológico y el  testimonio, sobre la base filosófica y ética. La bipartición del texto y los subtítulos pertinentes así lo demuestra.

El mensaje es claro para todo lector: Las piezas que arman el mundo “ diseñadas, ensambladas y defendidas por los productos de la razón y la civilización”, debemos mantenerlas en su sitio, porque el sistema del mundo moderno se basa en la confianza, en la cooperación de todos, en una ética colectiva que puede asegurarnos el triunfo del bien.

Eduardo Balestena. The pieces that make up the world. (The epidemic in literature and as a new authoritarian order). Buenos Aires: Espacio Editorial, 2021 (122 p.)

Bertha Bilbao Richter

Ubiquity of evil and human resistance

Bertha Bilbao Richter

Vice President of the Hispanic Literary and Cultural Institute

Evil can arise at any moment,

Either way, without a definite purpose,

but the good is capable of fighting unwaveringly

in pursuit of achieving his intimate and tenacious purpose, which is the fight

for defeating evil.

Eduardo Balestena

This book by Eduardo Balestena is one of the many reflections on the pandemic that plagues the world, but this one in particular refers to our country; Furthermore, it is an evocation of a long process and a warning of its effects on the social, political, economic and, fundamentally, on the ethics that govern human behavior. Beyond detailed and well-documented information on our confrontation with the coronavirus, Balestena describes the fear of the uncertainty of its origin, the ignorance of the defensive strategies of humanity that today must once again value the intellectual capacity of man, of science and technology for the survival of the species, but in the same way, to become aware of the vulnerability of humanity, both in the health and economic aspects and in the indisputable relationship between the two. Hence the author’s clarification of the errors of those who, perhaps out of ignorance that hastens authoritarian dispositions that the social body rejects, aggravate the evil.

In line with the thinking of Yuval Noah Harari, perhaps even before the historian and philosopher manifested himself through his well-known conferences, Balestena makes it clear that to understand this present that we are passing through, it is necessary to look back; Harari does it through history and Balestena from literature that has recorded similar situations experienced by humanity, in which the essayist finds parallels related to common feelings: uncertainty in the face of an unknown danger, fear of death, fear of losses, confinement and, in a broader plane of significance, the disappearance of the species. However, the differences with what happened in pandemics or catastrophes in times past are marked by scientific technological advances and the unimagined mass and interpersonal communication media with the hope of remedial solutions, as well as the ability to limit the power of authorities who consider themselves guides to salvation and hide favorite attitudes to the detriment of the collective good, and border on breaking the law.

Balestena’s reflection starts from a personal experience, which was also that of compatriots unable to return to their homes due to the sudden quarantine that left them stranded outside the country or on the edge of their provinces, with the consequent damages.

The Diary of the Year of the Plague, by Daniel Defoe, The Plague, by Albert Camus and the story “The Flood” by Ezequiel Martínez Estrada allow the Mar del Plata author to link the flagella narrated with the one we are enduring. In all of them, the human condition shows its strengths and weaknesses and the political and health authority, fearful of losing power and credibility, makes promises that are broken or establishes restrictions that produce social chaos. The resistance of the people to unintelligible provisions cannot be ignored.

In addition to offering an approach to the theme that the title of the book anticipates, the epidemic, from the literature, Balestena dialogues with voices from other discursive universes: philosophical, political, social and fundamentally with our Constitution and Human Rights.

The book evades the typecasting of gender, it is a sample of contemporary textual hybridization that, according to the theorists of the moment, enriches the thought and expression of writers, hence it is valid to consider the pieces that make up the world as a reflection on the one in which the lawyer, social worker, essayist, and novelist bring to discourse the power of narrative and rules, reason and force – a fusion of the political and ideological and the testimony, on the philosophical and ethical basis. The bipartition of the text and the relevant subtitles demonstrates this.

The message is clear for every reader: the pieces that make up the world “designed, assembled and defended by the products of reason and civilization,” must be kept in place, because the modern world system is based on trust, on the cooperation of all, in a collective ethic that can assure us the triumph of good.