¿Qué le espera a la esposa de “El Chapo”? / What will become of the wife of “El Chapo”?

Por William R. Wynn | TULSA, OK

Emma Coronel Aispuro, la esposa del condenado líder del cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, tendrá que esperar un poco más para conocer su destino. Coronel se declaró culpable en junio de este año de tres delitos relacionados con la empresa criminal de su marido, y se enfrenta a una pena de entre 10 años y cadena perpetua, según las directrices de sentencia.

Coronel debía ser sentenciada originalmente en septiembre, pero se ha retrasado debido a lo que uno de sus abogados describió como “problemas financieros”. El abogado Jeffrey Lichtman negó los rumores de que Coronel podría estar buscando una sentencia más leve a cambio de testificar contra otros líderes del cártel.

Coronel se declaró culpable de conspiración para distribuir heroína, marihuana y metanfetaminas para su importación ilegal a Estados Unidos; conspiración para blanquear instrumentos monetarios; y participación en transacciones y operaciones con propiedades de un importante narcotraficante extranjero designado.

En ninguna parte de su acuerdo de culpabilidad se menciona que Coronel sea un testigo cooperante, sin embargo, sí admite su culpabilidad en los gravísimos cargos, como se detalla en una “Declaración de Hechos” presentada al tribunal por la ex reina de la belleza el 10 de junio.

“Comenzando en o alrededor de 2011 y continuando al menos hasta el 19 de enero de 2017, en los Estados Unidos, México y en otros lugares”, dice el documento, “la acusada fue parte de una conspiración, cuyo objeto era distribuir cinco (5) kilogramos o más de … cocaína, (1) kilogramo o más de … heroína, quinientos (500) gramos o más … de metanfetamina, y mil (1000) kilogramos o más de … marihuana, sabiendo … que dichas sustancias serían importadas ilegalmente a los Estados Unidos. “

En una Declaración de Hechos firmada por la acusada y su abogado, Coronel describe cómo participó en la planificación de la audaz fuga por túnel de su esposo de la prisión del Altiplano en México en 2015. Después de que Guzmán fuera recapturado y nuevamente encarcelado en la misma prisión, Coronel declaró que entregó una cantidad de casi un millón de dólares a un co-conspirador no identificado “en un esfuerzo por arreglar las condiciones carcelarias favorables para Guzmán y potencialmente facilitar otra fuga del Altiplano”.

Coronel, que nació en California y es ciudadana estadounidense, se casó con Guzmán, 32 años mayor que ella, en 2007. La Declaración de Hechos enumera varias formas en las que durante el curso de su matrimonio ayudó a su marido en su empresa de tráfico, y reconoce los beneficios financieros que recibió de las actividades ilícitas.

Coronel y Guzmán tienen dos hijos en común, dos hijas gemelas de 10 años que, al tener que crecer con un padre tan notorio al que tal vez no vuelvan a ver, se enfrentan ahora a la perspectiva de perder también a su madre. Aunque Coronel reciba una sentencia más leve, es probable que sus hijas sean adultas antes de que salga de prisión, convirtiéndose en dos víctimas inocentes más de una plaga de drogas y violencia que se ha extendido por dos naciones. (La Semana)

Emma Coronel Aispuro

What will become of the wife of “El Chapo”?

By William R. Wynn | TULSA, OK

Emma Coronel Aispuro, the wife of convicted Sinaloa cartel leader Joaquin “El Chapo” Guzmán, will have to wait a little longer to learn her fate. Coronel pleaded guilty in June of this year to three felony counts related to her husband’s criminal enterprise, and faces anywhere from 10 years to life in prison, according to sentencing guidelines.

Coronel was originally due to be sentenced in September, but that has been delayed due to what one of her attorneys described as “financial issues.” Lawyer Jeffrey Lichtman denied rumors that Coronel might be seeking a lighter sentence in exchange for testifying against other cartel leaders.

Coronel pleaded guilty to Conspiracy to Distribute Heroin, Marijuana, and Methamphetamines for Unlawful Importation into the United States; Conspiracy to Launder Monetary Instruments; and Engaging in Transactions and Dealings in Properties of a Designated Significant Foreign Narcotics Trafficker.

Nowhere in her plea agreement is there any mention of Coronel being a cooperating witness, however she does admit her guilt to the very serious charges, as detailed in a “Statement of Facts” submitted to the court by the former beauty queen on June 10th.

“Beginning in or about 2011 and continuing to at least January 19, 2017, in the United States, Mexico, and elsewhere,” the document reads, “the Defendant was part of a conspiracy, the object of which was to distribute five (5) kilograms or more of … cocaine, (1) kilogram or more of … heroin, five hundred (500) grams or more … of methamphetamine, and one thousand (1000) kilograms or more of … marijuana, knowing … that such substances would be unlawfully imported into the United States.”

In a Statement of Facts signed by the defendant and her lawyer, Coronel describes how she participated in planning the bold tunnel escape of her husband from Altiplano prison in Mexico in 2015. After Guzmán was recaptured and again incarcerated in the same prison, Coronel stated she delivered an amount of almost one million dollars to an unnamed co-conspirator “in an effort to arrange for favorable prison conditions for Guzmán and to potentially facilitate another escape from Altiplano.”

Coronel, who was born in California and is a U.S. Citizen, married Guzmán, 32 years her senior, in 2007. The Statement of Facts enumerates various ways during the course of her marriage that she aided her husband in his trafficking enterprise, and acknowledges the financial benefits she received from the illicit activities.

Coronel and Guzmán have two children together, twin 10-year-old daughters who, already having to grow up with such a notorious father whom they may never see again, now are faced with the prospect of losing their mother as well. Even if Coronel receives a sentence on the lighter end of the scale, her daughters are likely to be adults before she is released from prison, becoming two more innocent victims of a plague of drugs and violence that has spread across two nations. (La Semana)