Centroamérica, el restaurante donde se respira a El Salvador / Centroamerica, the restaurant where you can breathe and eat “El Salvador”

Por Guillermo Rojas y Victoria Lis Marino | Tulsa, OK

 En nuestra ciudad florecen los emprendimientos familiares hispanos, sobre todo, los de comida bien sazonada, pero en el Restaurante Centroamérica localizado en 13 S. Sheridan.

La  familia Salazar sí que hace la diferencia, con sus platos originarios del Salvador, presenta una propuesta diferente para los paladares más exigentes de Tulsa.

Gloria Leticia Reyes y Cesar Arturo Salazar llegaron a Oklahoma hace 16 años, y con más de 25 de casados, trabajan cada día codo a codo sabiendo que son los mejores socios comerciales y los más bendecidos socios en el amor. “Estamos muy acostumbrados a trabajar juntos, porque allí en el Salvador también teníamos restaurante”, explicó Cesar Arturo, confesando que las peleas siempre se arreglan entre risas.

Posicionar un restaurante centro americano en una ciudad plagada de Tex-Mex no fue fácil, pero los Tulsanos pronto descubrieron las recetas mágicas de Gloria Leticia y cayeron rendidos.

“Al principio nos costó mantener la clientela, pero ya gracia s a dios cuando la gente descubrió los platos y la sazón que mi esposa les da, nos fue bien. Porque la clave de éxito en esta cocina es el amor que ella le pone a cada plato”, aseguró Cesar Arturo mirando a su esposa con orgullo. “Yo pienso que lo importante es hacerlo con amor y con gusto, porque las especias, todos usamos las mismas”, confesó Gloria.

Si bien el negocio familiar sufrió con la pandemia, el matrimonio logró solicitar ayuda federal y tras un tiempo de cierre las ventas, remontaron. ¿Cómo lo hicieron? Trabajando en equipo, buscando apoyarse el uno en el otro para salir a flote. “Mi esposo y yo somos el equipo y juntos le echamos ganas. Entre nosotros hay mucho respeto, hace 25 años estamos juntos y nunca hemos ni

siquiera hablado de estar separados”, dijo Gloria sobre el verdadero secreto de Centroamérica.

Los Salazar miran su futuro y saben que no desean más que lo que tienen. “Lo único que sigo pidiendo es que Dios nos siga teniendo con salud y pues que siempre como esposos sigamos amándonos

hasta el final”, afirma Cesar, convenciéndonos de que verdaderamente en esa palabra llamada amor esta la diferencia de la vida.

A quienes estén intentando emprender escuchen los consejos de los Salazar y asegúrense siempre de tener a quien amar:  “Échenle ganas a la vida, porque en este país si uno le pone voluntad se cumplen los sueños. Ser independiente es una muy buena sensación, es

bonito”, aseguró Gloria. “A todos los que emigran mi consejo es que se enfoquen en los proyectos que traemos de nuestras tierras, y cuando lleguemos acá, no nos olvidemos nunca, de eso que supimos dejar”, concluyó Cesar Arturo, recordándoles a todos la importancia de balancear pasado y presente para construir un futuro provechoso.

Gloria Leticia Reyes y Cesar Arturo Salazar

Centroamerica, the restaurant where you can breathe and eat “El Salvador” 

By Victoria Lis Marino and Guillermo Rojas | Tulsa, OK

Hispanic family businesses are flourishing in our city, especially those that sell food rich in spices, but at Cocina Centroamerica, located at 13 S. Sheridan, the Salazars try to make the difference, presenting a menu full of Salvadorian delicacies, one that will satisfy the most demanding palates in Tulsa.

Gloria Leticia Reyes and Cesar Arturo Salazar came to Oklahoma 16 years ago, and every day of their lives they work side by side, convinced they are the best business partners and the luckiest in love.

“We are used to working together because back in El Salvador, we owned a restaurant,” explained Cesar, noting that arguments are always solved between laughs.

Positioning a Caribbean restaurant in a city bombarded by Tex-Mex wasn’t easy, but Tulsans soon discovered the magical recipes of Gloria Leticia and fell at her feet. 

“In the beginning we struggled to keep clients coming, but thank God, when people discovered the food and the spices my wife uses, we started marching. Because, honestly, the secret ingredient of this kitchen is the love she puts on every plate,” said Cesar, looking at his wife with pride.

“I think the most important thing is to work out of love and pleasure, because the spices, well they are all the same, but love makes food tastes different,” stated Gloria.

While the restaurant suffered in times of Covid, the couple asked for federal relief and after closing some months they pulled through. How did they do it? Working together, and supporting each other to keep the boat afloat.

“My husband and I are a team, and every day we give our best. Among us there is full respect, we have been together for 25 years and we haven’t even thought about being apart, not once,” said Gloria about the feeling of love that pervades Cocina Centroamerica.

The Salazars look towards their future and know they don’t want anything else.

“The only thing I ask for is that God keeps us healthy and to keep on loving us as husband and wife until the very end,” stated Cesar, confirming that it is really love that makes the difference, and is the real blessing.

To all those trying to start their businesses, learn from the story of the Salazars and make sure to always have someone to love.

“Try hard, because in this country if you use your will, you can build your dreams, and being independent is a great feeling,” said Gloria. “For those immigrants, focus on the projects you bring from your home, and when you arrive in America, never forget where you came from,” concluded Cesar, reminding us all about the importance of balancing our past with our present to build a future full of joy. (La Semana)