Feliz reencuentro de una madre marinera / Joyful reunion follows navy mom’s sacrifice

Por William R. Wynn | TULSA, OK

Lani Alcala, miembro del escuadrón del helicóptero HSM-78, que hace muy poco logró reunirse con su pequeño hijo, su marido y su mascota

 “Gracias por su servicio” son palabras habituales y bien intencionadas que solemos dedicarles a los miembros de las fuerzas armadas y a los veteranos de guerra, a conciencia de que no acarician ni la superficie del reconocimiento al sacrificio que estos valientes hombres y mujeres merecen. Entre esos sacrificios el más difícil es sin dudas estar lejos de la familia y los seres queridos, y esto es especialmente terrible para la gran cantidad de madres dentro del servicio en nuestro país.

La Semana recientemente tuvo el privilegio de dialogar con una de estas madres, la oficial de la marina Lani Alcala, miembro del escuadrón del helicóptero HSM-78, que hace muy poco logró reunirse con su pequeño hijo, su marido y su mascota, tras una larga misión en altamar.

Alcala es una de las 230.000 mujeres activas en las fuerzas armadas, y una de las 70.000 en la marina estadounidense. La mayoría de estas mujeres no tienen hijos menores de 18 años, pero las que sí, enfrentan desafíos inigualables, como pensar en con quien dejar a sus hijos mientras ellas no están. Alcala tuvo la suerte de que su marido, recientemente retirado de la marina tras 27 años de servicio, pudiera cuidar a Bronco, su hijo de tres años. Aún así, la separación fue muy dura, y Alcala ocasionalmente se frustraba por no poder estar en persona cuidando a su tesoro más preciado.

“Hubo cosa que quería que hiciera mi marido, pero él no tenía tiempo, o no hacía las cosas como yo pretendía”, confesó Alcala a la Semana, destacando que cuando se suscitaban esas situaciones buscaba consejo en sus mentores de la marina.

“Un Jefe de servicio con quien solía trabajar, me dijo, cuando se enteró de que iba a tener a mi bebé que las madres siempre quieren controlar la manera e la que se cría a los hijos, pero cuando uno no está, ese control no lo tiene más”, recordó. “Y después me dijo, ‘vas a tener que ceder y no te puedes enojar por las cosas que no están bajo tu control en tus momentos fuera del hogar´. Y creo que ese es el mejor consejo que me han podido dar”.

Alcala dijo que durante su última misión en el barco USS Carl Vinson, que duró desde agosto del pasado 2021 a febrero de este 2022, “Lo más útil era tener la mente en positivo y entender que mi esposo estaba haciendo lo mejor que podía, yo no estaba en ninguna posición de decirle qué debía hacer. Mientras mi hijo estuviera al cuidado, yo debería de estar contenta. Y confíen en que realmente lo estaba. Creo que eso nos salvó de corazones rotos y miles de peleas”.

Ocho meses en el mar son duros bajo cualquier circunstancia, pero estar separada de su hijo en una etapa tan necesaria hubiese sido insoportable de no ser por el milagro de la tecnología.

“Una de las cosas únicas de esta misión – que muchas otras no tienen- es que teníamos Wi Fi en nuestro barco”, explicó. “Así me era posible llamar a mi marido y a mi hijo todos los días por videolllamada, lo que era muy lindo, muy lindo, una enorme bendición que no cambiaría por nada en el mundo. No me puedo imaginar llegar a casa después de tanto tiempo sin saber cómo mi hijo cambió, y de repente encontrarme con una persona completamente diferente”.

Después de meses separadoss, esta mamá y su hijo se encontraron el pasado 14 de febrero cuando el barco Carl Vinson volvió a San Diego. Hiram Alcala, el marido de la oficial capturó las imágenes del reencuentro, las lágrimas y las risas en un video, en el que se puede ver al pequeño Bronco corriendo hacia los brazos de su madre.

Alcala que ha servido a la marina por 17 años dijo que cree que esta misión fue la última y mira al futuro pensando en el tiempo que tendrá para compartir con su familia. Ella sabe que Bronco se recuperará por no haber tenido a su mamá estos ocho meses. “Es tan resiliente, hay veces que hasta siento que no me extrañó”, dijo Alcala con una emoción innegable. “Pero mi marido me cuenta que miraba mis fotos todos los días y decía, quiero a mi mamá de vuelta. Es un buen chico, y se que va a salir adelante”. (La Semana)

Nota del editor: Puede ver el video de este emocionante reencuentro en el sitio de Facebook de La Semana.

Joyful reunion follows navy mom’s sacrifice

By William R. Wynn | TULSA, OK

 “Thank you for your service.” These are the words so often said to service members and veterans, words which, while well intentioned, barely scratch the surface when it comes to recognizing the full extent of the sacrifice made daily by the brave men and women of the armed forces. Among these sacrifices, one of the most difficult is being away from family and loved ones, and this is especially true for the growing number of mothers in service to this country. La Semana recently had the privilege of speaking with one such mother in the military, U.S. Navy Chief Petty Officer Lani Alcala, a member of HSM-78 Helicopter Squadron who recently reunited with her young son, husband, and family dog after a lengthy deployment at sea.

Alcala is one of the roughly 230,000 women currently on active duty in the U.S. military, and one of 70,000 in the U.S. Navy alone. Most of these women do not have children under 18, but those who do face a unique set of challenges, not the least of which is having someone to take care of their child should they get deployed. Alcala was fortunate in that her husband recently retired from the Navy after 27 years and was able to take care of their son, Bronco, who is now three years old. Still, the separation was far from easy, with Alcala occasionally experiencing frustration at not being there in person.

“There were things that I wanted my husband to do, but he really didn’t have the time or a way to get those things done,” Alcala told La Semana, noting that when such situations arose, she relied on advice she had been given by a mentor in the Navy.

“A Master Chief that I worked for, when I found out I would have my son, had told me how mothers want to control the way they raise their kids, but when you’re gone, you don’t have that kind of control,” Alcala recalled. “And he told me, ‘You’re going to have to just give in, and you can’t get mad about the things that you don’t have control over while you’re gone.’ And I think that was the best advice he could have given me.”

Alcala said that during her recent deployment on the USS Carl Vinson, which lasted from August 2021 until February 2022, “It was really helpful to have that mindset like, hey, my husband’s doing the best he can, and I’m not in a position to be telling him what to do right now. So as long as my kid is taken care of, I should be happy about that. And trust me, I absolutely was. And I think it really saved us a lot of heartache and a lot of fights.”

Eight months at sea would be a struggle at the best of times, but being apart from her child during such a critical formative time might have proven unbearable to Alcala were it not for the miracle of technology.

“One of the unique things about this deployment – that a lot of deployments don’t have – was that we have Wi-Fi on this ship,” she explained. “So I was able to call my husband and my son almost every day to video chat, which was very, very nice…that was a huge blessing, and I wouldn’t trade it for the world. I can’t even imagine coming home and not seeing my son for all that time because he is just a totally different person right now.”

Finally, after such a long time apart, mother and son had no trouble finding each other on February 14 when the Carl Vinson returned to San Diego. Alcala’s husband, Hiram Alcala, captured the joyous and tearful reunion on video, in which young Bronco can be seen running to his mother and leaping into her arms.

Chief Petty Officer Alcala, who has been in the navy for 17 years, said she believes this latest long deployment will be her last, and she looks forward to the time she will get to spend with her family. She knows too that Bronco will bounce back from not having his mom around these past eight months.

“He’s so resilient, at times I almost thought he didn’t miss me,” Alcala said with undeniable emotion, “but my husband would tell me he would touch my pictures and say, ‘I want my mommy back.’ And it just breaks my heart. But, yeah, he’s a good kid. I think he’s going to be okay.” (La Semana)

Editor’s note: You can see video of the happy reunion on La Semana USA’s Facebook page.