ESCÁNDALO de los 17 millones de dólares de Oklahoma / Oklahoma’s $17 million scandal

Por Nelson Moguel | TULSA, OK

Un escándalo de supuesta corrupción en el departamento de turismo del estado está asolando la administración del gobernador de Oklahoma, Kevin Stitt, y hasta ahora ha provocado la dimisión del director del departamento, Jerry Winchester. Y aunque Stitt afirma no haber tenido ninguna participación en el asunto y dice que toda la controversia no es más que “política”, tanto los legisladores demócratas como algunos del propio partido republicano del gobernador han iniciado una investigación sobre un contrato entre el estado y los restaurantes Foggy Bottom Kitchen de Brent Swadley.

Todo comenzó con un reportaje en el periódico digital The Frontier, cuyos editores publicaron un contrato multimillonario del estado con la empresa Swadley’s Bar-B-Q para remodelar, instalar y rebautizar los restaurantes de seis parques estatales con el nombre de Swadley’s Foggy Bottom Kitchen. La publicación destacaba el costo inflado de varias renovaciones y equipos de cocina, así como un presupuesto de casi 2 millones de dólares para que el estado, con dinero de los contribuyentes, pagara a los restaurantes Swadley’s por sus pérdidas operativas.

La auditora del estado, Cindy Bird, confirmó que había suficientes elementos de sospecha para iniciar una auditoría, y el fiscal del distrito de Oklahoma City, David Prater, pidió a los agentes estatales de la OSBI una auditoría forense. El asunto llegó rápidamente al capitolio del estado, donde los miembros de la cámara de representantes anunciaron la creación de un comité especial de legisladores que investigará a fondo estos contratos y gastos inflados. El comité está encabezado por el representante republicano Ryan Martínez, de Edmunds, quien no descartó citar a todas las autoridades, incluido el propio gobernador.

Martínez dijo que la renuncia de Winchester era apropiada, señalando: “En cualquier negocio, ese gerente sería despedido en un santiamén, porque eso es simplemente corrupción y es negligencia, francamente”.

El canal 4 de Oklahoma City reveló documentos de una inspección del jefe de bomberos del estado en la que el propietario de los restaurantes, Brent Swadley, se negaba a cumplir los requisitos de seguridad contra incendios, alegando que el propio gobernador Kevin Stitt le había pedido que instalara sus restaurantes en los parques estatales.

Según un informe del agente Beebe del cuerpo de bomberos, Swadley dijo al inspector: “Esto es más grande que usted y hay más política en juego de la que usted podría entender. Permítame decirle lo que sucedió aquí y lo que hizo que esto se pusiera en marcha. El gobernador Stitt se puso en contacto conmigo para poner mis restaurantes en sus parques estatales”. 

En respuesta, la oficina del gobernador calificó de “falsas” las declaraciones del empresario, afirmando que Stitt no tiene ninguna relación con Brent Swadley y que no ha hablado con él sobre el contrato de restaurantes en los parques estatales ni sobre el acuerdo con el departamento de turismo.

El estado ya ha cancelado el contrato con los restaurantes y ha presentado una demanda contra la cadena. En una rueda de prensa, Stitt dijo que se ha comprometido a llegar al fondo del asunto para proteger a los contribuyentes y sacar a la luz cualquier tipo de corrupción, pero se negó a responder a las preguntas de los medios de comunicación.

Por su parte, Swadley dijo que la instalación de sus restaurantes en los parques estatales no era rentable, y afirma que en este caso ellos podrían ser los verdaderos perjudicados. (La Semana)

Oklahoma’s $17 million scandal

By Nelson Moguel | TULSA, OK

A scandal alleging corruption in the State Department of Tourism is plaguing the administration of Oklahoma Governor Kevin Stitt, thus far resulting in the resignation of the department’s director, Jerry Winchester. And while Stitt claims to have had no involvement in the matter and says the whole thing is nothing more than “politics,” both Democratic legislators as well as some in the governor’s own Republican party have begun an investigation into a contract between the state and Swadley’s Foggy Bottom Kitchen restaurants.

It all started with a report in the digital newspaper The Frontier, whose editors published a multi-million-dollar state contract with the company Swadley’s Bar-B-Q to remodel, install and rename the restaurants in six state parks under the name of Swadley’s Foggy Bottom Kitchen. The publication highlighted the inflated cost of various renovations and kitchen equipment as well as a budget of almost 2 million dollars for the State, with taxpayer money, to pay Swadley’s restaurants for their operating losses.

The State Auditor, Cindy Bird, confirmed that there were sufficient elements of suspicion to initiate an audit, and Oklahoma City District Attorney David Prater asked the state agents of the OSBI for a forensic audit. The issue quickly reached the state capitol, where members of the House of Representatives announced the creation of a special committee of legislators that will thoroughly investigate these inflated contracts and expenses. The committee is headed by the Republican Representative Ryan Martínez of Edmunds, who did not rule out citing all the authorities including the governor himself.

Martínez said Winchester’s resignation was proper, noting, “[I]n any business, that manager would be fired in a heartbeat, because that’s just corruption and it’s negligence, quite frankly.”

Channel 4 of Oklahoma City revealed documents from a State Fire Marshal inspection where the owner of the restaurants, Brent Swadley, refused to comply with fire safety requirements, alleging that Governor Kevin Stitt himself had asked him to install his restaurants in state parks.

According to a report from the Fire Marshal Agent Beebe, Swadley told the inspector, “This is bigger than you and there are more politics at play here than you could ever understand. Let me tell you what happened here and what got this thing going. Governor Stitt reached out to me to put my restaurants in his state parks.”  

In response, the Governor’s office described the businessman’s statements as “false,” claiming that Stitt has no relationship with Brent Swadley and has not spoken with him about the restaurant contract in the state parks nor the agreement with the Department of Tourism.

The state has already canceled the contract with the restaurants and filed a lawsuit against the chain. In a press conference, Stitt said he is committed to getting to the bottom of the matter to protect taxpayers and bring to light any corruption, but he refused to answer questions from the media.

For his part, Swadley said that the installation of its restaurants in state parks was not profitable, and claims that in this case they could be the real victims. (La Semana)