Una vida entre pasteles / A life among cakes

Por Guillermo Rojas y Victoria Lis Marino | Tulsa, Ok

Cada vez que celebramos algo importante, desde que somos muy pequeños, la tradición nos invita a festejar con pastel. Y en Tulsa, una de las responsables de ponerle la azúcar necesaria a nuestras vidas es Alicia García, dueña de la Paste­lería Mexicana, ubicada en la calle 21 y Memorial.

Alicia llegó a Tulsa hace 20 años y empezó a trabajar rápidamente en la pastelería de su hermana. “Tenia muchos sueños cuando llegué aquí”, recuerda con nostalgia. En un primer momento pensó en ejercer su carrera en la zona, enfermería, pero coo ella dice. “Dios tuvo otros planes”. Hoy es madre de cinco hijos, tiene un matrimonio sólido y es otra de las mujeres hispanas de la ciudad que no le tienen miedo al éxito.

Los primeros tiempos no fueron fáciles, Alicia tuvo que aprender todo desde cero, incluso, su oficio. “El idioma ha sido muy difícil y, acostumbrarse a dejar las raíces, a los padres y hermanos costó mucho trabajo”, contó Alicia asegurando que a cada paso su fe estaba completamente puesta en Dios. “Gracias a él aprendí que si un día caemos al otro nos levantamos, nos sacudimos y vamos”.

La pastelería funciona hoy viento en popa, y los clientes no hacen más que destacar la perfecta combinación de sabores, precio y atención. “El secreto tiene tres ingredientes, amor, interés y paciencia”, dice Alicia sin tapujos, destacando que lo más importante en todo empleo es preocuparse por el producto por amor al arte y cuidado del cliente.

Todas las recetas en Pastelería Mexicana son autóctonas, hay pasteles únicos con estilos y sabores inesperados.

“Quiero ser diferente cada vez que creo, la única en mi producto”, cuenta Alicia sobre las bases de su inspiración. Si bien aquí hay pasteles para cada ocasión, la especialidad son las bodas y quinceañeras. “Son tan especiales esos eventos, que nos obligan a tener aún más cuidado, porque el cliente va a pagar por algo perfecto”, asegura Alicia, recalcando que ella misma entrega esos pasteles.

Y como hay distintas tortas hay distintos precios, un pastel sencillo sin revestimiento para 100 personas cuesta alrededor de $250, con fondant más de $500.

Como tantos otros negocios de la ciudad, la pastelería es un emprendimiento familiar, donde los hijos de Alicia tienen un lugar en cada tarea, desde el fondant hasta la limpieza. Y en esta empresa Alicia tiene un sueño, ver a la tienda prosperar y lograr que su nombre llegue más allá de Tulsa. Por eso en breve la pastelería se convertirá también en confitería, sumando la venta de café al público y una nueva variedad de postres y galletitas.

Alicia es un referente para todas las mujeres de la ciudad que sueñan con emprender y para ellas tiene un mensaje muy especial:
“Somos fuertes e inteligentes y no necesitamos un extra para salir adelante, porque tenemos la capacidad, pero recuerden que siempre tienen que trabajar en su mente y decir “yo puedo”; porque si no hay dudas en el corazón, ¡los sueños son posibles de alcanzar!”. (La Semana)

Alicia García, dueña de la Paste­lería Mexicana

A life among cakes

By Guillermo Rojas and Victoria Lis Marino | Tulsa, Ok

Every time we celebrate something important, since we were very young, tradition invites us to celebrate with cake. And in Tulsa, one of those responsible for putting the necessary sugar in our lives is Alicia Garcia, owner of the pastry shop Pasteleria Mexicana By Aly, located on 21st Street just west of Memorial Drive.

Alicia came to Tulsa 20 years ago and quickly started working at her sister’s bakery.

“I had a lot of dreams when I got here,” she recalled wistfully. At first she thought about exercising her career in the area, nursing, but, she said, “God had other plans.”

Today she is the mother of five children, has a solid marriage and is another of the many Hispanic women in the city who are not afraid of success.

The early days were not easy. Alicia had to learn everything from scratch, including her craft.

“The language has been very difficult and getting used to leaving the roots, the parents and siblings took a lot of work, ”said Alicia, assuring that at every step her faith was completely placed in God. “Thanks to Him I learned that if one day we fall the other we get up, we shake it off and go.”

The cake shop runs smoothly today, and customers come back for the perfect combination of flavors, price, and attention.

“The secret has three ingredients, love, interest, and patience,” says Alicia without hesitation, stressing that the most important thing in any job is to worry about the product for love of art and care for the customer.

All recipes in Pasteleria Mexicana are indigenous, there are unique cakes with unexpected styles and flavors.

“I want to be different every time I create, the only one in my product,” says Alicia on the basis of her inspiration. Although there are cakes for every occasion here, the specialty is weddings and quinceañeras.

“Those events are so special, in that they force us to be even more careful, because the client is going to pay for something perfect,” says Alicia, stressing that she herself delivers those cakes.

And since there are different cakes there are different prices, a simple cake without icing for 100 people costs around $250, but with icing and decoration it can run more than $500.

Like so many other businesses in the city, the bakery is a family business, where Alicia’s children have a place in every task, from the cake frosting to the cleaning. And in this company, Alicia has a dream, to see the store prosper and make her name reach beyond Tulsa. For this reason, the bakery will soon expand, adding the sale of coffee to the public and a new variety of desserts and cookies.

Alicia is a role model for all the women in the city who dream of entrepreneurship, and for them she has a very special message:
“We are strong and intelligent and we don’t need anything extra to get ahead, because we have the capacity, but remember that you always have to work on your mind and say ‘I can,’ because if there are no doubts in the heart, it is possible to achieve your dreams.” (La Semana)