La violencia no está bien / Will Smith’s violence is not OK

Análisis por William R. Wynn | TULSA, OK

Se está llamando “la bofetada que se oyó en todo el mundo”, o en palabras de Chris Rock, el receptor de la bofetada, “la mayor noche de la historia de la televisión”. Pero la realidad es que la agresión de Will Smith a Rock porque no le gustó un chiste que el cómico contó sobre la mujer de Smith, Jada Pinkett Smith, fue un caso de violencia sin precedentes en los Oscar que es inexcusable bajo cualquier circunstancia.

Smith, que esa misma noche ganó un Oscar por su actuación en la película King Richard, es una de las figuras más conocidas de Hollywood, alguien a quien se mira como modelo para millones de jóvenes de todo el mundo. Y aunque la mayoría de la gente se apresuró a condenar el acto de violencia de Smith, algunas celebridades y fans parecieron ponerse del lado de la estrella por defender a su esposa.

Las acciones de Smith han renovado el debate sobre lo que a menudo se denomina “masculinidad tóxica”, o la glorificación de la dureza por parte de los hombres. El actor no tardó en pedir disculpas por su comportamiento, primero a la Academia que le había premiado y, bastante después, al propio Rock.

“Quiero disculparme con la Academia y quiero disculparme con todos mis compañeros nominados: este es un momento hermoso y no estoy llorando por ganar un premio… se trata de poder brillar con luz propia”, dijo Smith durante su discurso de aceptación, en el que también señaló que el personaje que ganó por representar -Richard Williams, el padre y entrenador de las campeonas de tenis Venus y Serena Williams- era muy protector con su propia familia. Algunos consideraron que este comentario disminuía la disculpa, que notablemente no incluía al hombre al que acababa de golpear en la cara delante del mundo entero.

Al día siguiente, en Instagram, Smith se disculpó finalmente con Rock, diciendo: “La violencia en todas sus formas es venenosa y destructiva. Mi comportamiento en los Oscar de anoche fue inaceptable e inexcusable”.

Tratando de explicar por qué la broma de Rock sobre la cabeza rapada de Pinkett Smith le molestó tanto, Smith escribió: “Las bromas a mi costa son parte del trabajo, pero una broma sobre la condición médica de Jada fue demasiado para mí y reaccioné emocionalmente”.

Pinkett Smith padece una enfermedad conocida como alopecia, que provoca la caída del cabello.

Pero independientemente de la razón, y de si se enmarca en nociones anticuadas de caballerosidad o en la cultura del machismo, Smith acertó al utilizar las palabras “inaceptable e inexcusable”. Rock, la Academia y todos los que lo vieron se merecían algo mejor por parte de la estrella. (La Semana)

Will Smith and Jada Pinkett Smith | Photo by FABIÁN WAINTAL

Will Smith’s violence is not OK

Analysis by William R. Wynn | TULSA, OK

It is being called “the slap heard ‘round the world,” or in the words of Chris Rock, the recipient of the slap, “the greatest night in the history of television.” But the reality is that Will Smith’s assault of Rock because he didn’t like a joke the comedian told about Smith’s wife, Jada Pinkett Smith, was an unprecedented instance of violence at the Oscars that is inexcusable under any circumstances.

Smith, who later that night won an Oscar for his performance in the film King Richard, is one of the best known figures in Hollywood, someone who is looked up to as a role model for millions of young men around the world. And while most people were quick to condemn Smith’s act of violence, some celebrities and fans appeared to side with the star for defending his wife.

Smith’s actions have renewed discussion about what is often referred to as “toxic masculinity,” or the glorification of toughness on the part of males. The actor quickly apologized for his behavior, first to the Academy that had honored him and, quite a bit later, to Rock himself.

“I want to apologize to the Academy and I want to apologize to all my fellow nominees — this is a beautiful moment and I’m not crying about winning an award…it’s about being able to shine light,” Smith said during his acceptance speech, in which he also noted that the character he won for portraying – Richard Williams, the father and coach of tennis champions Venus and Serena Williams – was highly protective of his own family. Some felt this comment diminished the apology, which notably did not include the man he had just struck in the face in front of the entire world.

The following day, on Instagram, Smith did finally apologize to Rock, saying, “Violence in all of its forms is poisonous and destructive. My behavior at last night’s Academy Awards was unacceptable and inexcusable.”

Trying to explain why Rock’s joke about Pinkett Smith’s shaved head bothered him so much, Smith wrote, “Jokes at my expense are a part of the job, but a joke about Jada’s medical condition was too much for me to bear and I reacted emotionally.”

Pinkett Smith suffers from a disease known as alopecia, which causes hair loss.

But regardless of the reason, and whether couched in outdated notions of chivalry or the culture of machismo, Smith got it right when he used the words “unacceptable and inexcusable.” Rock, the Academy, and all those watching deserved better from the star. (La Semana)