Alertan por mayor pobreza y desigualdad ante virus / Coronavirus leaving more people in poverty and inequality

Por Martha Martínez | Cd. de México

Defensores de derechos humanos advirtieron que la epidemia de coronavirus ha profundizado la pobreza y las condiciones de desigualdad de los sectores vulnerables, entre ellos las comunidades indígenas.

Al participar en el foro Acciones Ciudadanas ante Covid-19, organizado por la agru­- pación Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, Jeannette Arriola, fundadora de Pro Zona Mazahua, indicó que la crisis sanitaria ha empeorado el acceso de las comunidades indígenas a los servicios de salud y a los alimentos.

La activista expuso que actualmente la organización que representa cuenta con 13 centros de salud en el Estado de Chiapas, los cuales se encuentran desbordados, ya que tras la desaparición del Seguro Popular muchos indígenas se quedaron sin espacios para ser atendidos.

“Hemos dado mil y cacho consultas de lo que va, en tres, cuatro semanas, que es nuestro promedio anual”, aseguró.

La defensora de derechos humanos dijo que ante ello actualmente están desarrollando sistemas de atención, los cuales los obligó a adquirir el equipo médico y los medicamentos para el cuadro básico y atención dental, además de que monitorean síntomas relacionados con Covid-19 para canalizarlos a otras instituciones de salud.

Arriola indicó que la pandemia también ha dejado de manifiesto la falta de acceso al agua de las y los indígenas, ya que han tenido que recurrir a la captación de lluvia para poder llevar a cabo acciones de prevención básicas, como lavarse las manos.

“La mayoría de las familias con las que trabajamos tienen captación de agua de lluvia y esto es formidable porque nos ha permitido tener agua, porque todo el mundo dice ‘lávate las manos y lávatelas bien’, pero en las comunidades es ¿con qué agua?, ¿con qué jabón?”, cuestionó.

Arriola advirtió que la pandemia también ha limitado el acceso a los alimentos de las comunidades indígenas porque existen acaparadores que han ocasionado el incremento en los precios del arroz, frijol y aceite.

La activista dijo que ante los efectos negativos de la epidemia, su organización dota de despensas a las familias de las comunidades en donde trabaja, además de proporcionarles artículos de higiene personal y para el hogar y mascarillas, así como garantizar el acceso a los servicios de salud.

Malcom Aquiles, Oficial de Política Pública Nacional de World Visión México, dijo que el trabajo de su organización se ha centrado en las familias jornaleras agrícolas, toda vez que la epidemia hace previsible el incremento del trabajo infantil, ante la precarización de las personas que ya se encontraban en una situación de vulnerabilidad.

El activista que trabaja en los campos de caña y café de Veracruz y Oaxaca dijo que la epidemia los ha obligado a replantear sus estrategias de atención y su campañas de sensibilización.

Indicó que la crisis sanitaria los ha llevado a coordinarse con líderes comunitarios y con el sector salud para garantizar la protección de niñas, niños y adolescentes, así como a rediseñar sus campañas y materiales de difusión.

El defensor de derechos humanos advirtió que este trabajo de coordinación será fundamental en las próximas semanas, ya que como consecuencia de un mayor empobrecimiento de las familias, es previsible que se dispare el número de menores trabajando en el campo, así como la pobreza, la desnutrición e incluso la violencia, incluida la sexual, en contra de niñas, niños y adolescentes.

Patricia McCArthy, del Frente Cívico de Familias de Yucatán, dijo que en coordinación con scouts, cámaras empresariales, la Federación de Empresariado Yucateco y la ciudadanía, han logrado dar apoyo alimentario a las familias que más lo necesitan a través de la entrega de despensas.
McCarthy dijo que entre las donaciones que han recibido se encuentran mil kilos de carne de cerdo, los cuales serán distribuidos entre la población más vulnerable.

Los activistas pidieron a las autoridades mayor coordinación para canalizar los apoyos y atender las necesidades de la población con mayor eficiencia y prontitud, atender de manera urgente las limitaciones del sector salud y garantizar el derecho a la alimentación de los sectores más vulnerables.

Advirtieron que la pandemia profundizará problemas como la pobreza y la desigualdad, por lo que demandaron que más allá del discurso, en los tres niveles del Gobierno se planteen soluciones integrales.

Coincidieron en que no basta con decir “primero los pobres”, si las políticas públicas no tiene un efecto positivo en la atención de los problemas estructurales. (Reforma)

Coronavirus leaving more people in poverty and inequality

By Martha Martínez | MEXICO CITY

Human rights activists warn that the coronavirus epidemic has deepened poverty and inequality for vulnerable sectors of Mexico’s population, including indigenous communities.

During a May 2 virtual forum organized by the group Citizen Action Against Poverty, a number of regional participants described their concerns for the communities they serve, and measures they are taking to address current and future challenges posed by the coronavirus pandemic.

Jeannette Arriola, founder of indigenous rights group Pro Zona Mazahua, said the health crisis has further limited indigenous communities’ access to health services and food.

Her organization, which operates 13 health centers in Chiapas, has been overwhelmed, serving more than 1,000 patients in the last several weeks, a number they typically see in an entire year as government health systems are failing them.

The Pro Zona Mazahua clinics provide general health and dental care but also monitor for coronavirus symptoms. Those patients are sent to other health institutions.

Arriola also noted that the pandemic has exacerbated the lack of access to running water. Most of those she serves collect rainwater for basic needs. “Everyone says ‘wash your hands and wash them well,” but in these communities, with what water? With what soap?” she said.

Pro Zona Mazahua is collecting food, masks, personal hygiene and cleaning products for families in the community where she works, as well as guaranteeing them access to health clinics.

Malcom Aquiles of World Vision Mexico, an organization whose “Fields of Hope” initiative focuses on the sugar cane and coffee fields of Veracruz and Oaxaca, said that the epidemic has forced them to rethink their aid strategies and awareness campaigns.

His organization has increased its focus on agricultural, day-laborer families and preventing a possible increase in child labor due to the coronavirus pandemic. He warned that in the coming weeks he expects the number of minors working in the fields to skyrocket, as will poverty, malnutrition and violence, including sexual violence against children and adolescents.

Patricia McCarthy of the Yucatán Family Civic Front said she is working with citizen groups and business organizations to help feed the poor. For months, she says, they have placed shopping carts outside supermarkets where people can place donations, which are then taken to a collection center, sorted by volunteers, and distributed in coordination with municipal and local governments.

One generous donation amounted to 1,000 kilograms of pork.

One of the measures taken by The Hunger Project México, a non-profit that works in highly marginalized communities, is making sure information on coronavirus precautions and sanitary measures is made available in the indigenous languages of the populations they serve, said Roberto Baeza.

Forum participants are asking all levels of government to channel their efforts to help those in need with food, health care and information on how to stay safe during the coronavirus pandemic.

They agreed that President López Obrador’s familiar refrain of “the poor first” is not enough if public policies are structurally inadequate. (Reforma)