Rodrigo’s Tacos, un éxito con sacrificio / Rodrigo’s Tacos, a restaurant built with sacrifice

Por Guillermo Rojas y Victoria Lis Marino

Tulsa, OK- Recientemente en el Este de Tulsa, más precisamente en la 21 y Garnett Rodrigo’s Tacos abrió una nueva sucursal. Con instalaciones impecables y un servicio de comida rápida fresca y de calidad, sorprendió no sólo a la comunidad hispana sino a todas las comunidades de la ciudad, conquistando clientes por doquier.

La Semana dialogó con su dueño, Rodrigo Nuñez Martinez, para determinar cómo es posible crecer económicamente aún en tiempos de pandemia. Cuando muchos cierran sus puertas Rodrigo abre nuevas, demostrando que los negocios son una mera cuestión de confianza. “Era dificil decidir qué hacer porque la economia no funcionaba, pero eran tantas mis ganas de tener un negocio en éste área que me arriesgué”, comentó sobre su taquería.

Pero Nuñez Martinez no se arriesgó, apostó a que sus 21 años de experiencia como dueño de restaurante dieran rédito. Rodrigo’s Tacos es la tercer taquería en la ciudad de la familia Nuñez Martinez, la primera se emplaza en la calle Pine y sheridan, la segunda en el Southwest Boulevard y la tercera en el Este de Tulsa, y son un fiel reflejo de administración responsable, pero lo que no muchos saben es que detrás del mostrador hay una familia entera. “Esa es la única razón por la que nos ampliamos y nos va bien, aquí toda la familia trabaja, mi mujer y mis hijos, y gracias a ellos es que sobrevivimos”, explicó Rodrigo. “Este es un negocio 24 horas, se cierra la noche pero el negocio no para, todo sigue igual al día siguiente. Y el fin de semana cuando todo el mundo anda en el cine o la playa, acá estamos super ocupados, ni cumpleaños festejamos, la carga para la familia es inmensa”, explicó sobre su negocio.

Rodrigo Nuñez Martinez

“Hay muchos obstáculos que enfrentamos en este local, sabemos que no lo abrimos en el mejor momento, sabemos que el local es enorme, que hay trabas que nos supone la pandemia que son múltiples, porque la gente no puede sentarse a comer, es todo drive through; pero desde un primer momento sentimos que nuestros hermanos hispanos nos iban a apoyar igual”, explicó Nuñez Martinez sobre su salto de fe en medio de la crisis del Covid 19. “La sorpresa fue que en los primeros meses nuestros clientes eran todos afroamericanos y anglos”, agregó. Batallaron sí, pero gracias a la constancia y el sacrificio de toda una familia lograron sacar un nuevo sueño adelante.

Lo que no muchos saben, es que sostener un negocio de semejantes dimensiones requiere de una prestancia que no muchos tienen y que Rodrigo ganó con el paso del tiempo y su experiencia de vida. Rodrigo llegó al país con escasos 16 años, proveniente de Providencia, un pequeño pueblo rural de la provincia de San Luis, lo único que motivaba al joven a cruzar la frontera era mejorar su calidad de vida.

“Veía que aquí la gente estaba bien vestida, tenia ropa buena, tenia otra vida , aunque yo trabajaba duro en el campo no tenia posibilidades de llegar a eso”, contó. 

Y ni bien llegó a California entendió que para hacerse la América hay que aprender con humildad. “Llegue a San Diego y tuve la suerte de encontrarme gente buena en el camino, mi primer patrón me dio la oportunidad en su taqueria. Me dijo ‘no tengo trabajo, pero donde vayas te pedirán expderiencia por eso te dare la oportunidad de que aprendas aquí para poder avanzar’. Yo tenia tanta hambre de ser alguien que luché por sobresalir, estuve dos meses sin que me paguen hasta que me ofreció empleo”, recordó.

El camino desde San Diego a Tulsa fue arduo y tuvo paradas en el medio, pero la motivación la misma, darle a su familia un buen porvenir, pudiendo hacerse cargo de sus estudios, su salud y cuidados sin pedirle nada a nadie. Y es esa la responsabilidad que Rodrigo le ha inculcado a los suyos, con quienes trabaja codo a codo para seguir abriendo nuevos sueños. “Aquí si hay un pan en la mesa, entonces de mordida lo comeremos todos”, afirmó.

Hay quienes creen que los Nuñez Martinez crearán un emporio de taquerías, no obstante, Rodrigo tiene muy en claro que este es un negocio familiar. Si bien le gustaría seguir expandiéndose, sabe que los intereses de los jóvenes actuales no son iguales que hace 30 años atrás.  “Cada dia está más dificil encotrar buena mano de obra,  los jóvenes ya no tienen la mentalidad de antes, la sed de aprender y seguir, ellos quieren estudiar, no tienen la idea de venir a estar acá en una taqueria a ganar el mínimo, por eso es dificil”, aseguró,  mirando el sacrificio de su familia entera.

Por eso, a quienes deseen emprender y tengan sed de aprender Rodrigo Nuñez Martinez les recomienda: “Estudien y échenle ganas porque a este país se viene a triunfar, pero con responsabilidad. Recuerden que nuestros paises de origen los profesionales terminan trabajando de cualquier cosa, pero aquí se puede uno desarrollar en lo que sabe, aprovéchenlo”, aconsejó Nuñez Martinez. (La Semana)

Rodrigo’s Tacos, a restaurant built with sacrifice

By Guillermo Rojas and Victoria Lis Marino

Tulsa, OK- Rodrigo’s Tacos recently opened a new restaurant at 21st and Garnett. With impeccable facilities and a great service of fresh and tasty fast food, it has found a new place in the hearts of Tulsans, gaining customers from every zip code in the city.

La Semana spoke with the man behind the dream, Rodrigo Nuñez Martinez, to discuss how is it possible to keep on growing and expanding in times of pandemic. When most businesses are closing their doors Rodrigo opens new ones, showing that sometimes with money it’s just a matter of trust.

“It was hard choosing what to do, because we found this opportunity in times of struggle, but I had wanted to open a business here for such a long time that I simply took the risk,” he said.

But the truth is that Nuñez Martinez did not jump to the void, he was able to find an opportunity using his 21 years of experience as restaurant owner, which finally paid off. Rodrigo’s Tacos is his third Taquería in Tulsa — the first one is located at Pine and Sheridan, the second one on Southwest Boulevard and now the third one in East Tulsa; all of them are reflection of solid administration, but above all, of the sacrifice of an entire family always working behind the counter.

“The only reason why we expanded and why we actually do well is because we all work here, my wife and my children, they are the reason why we survive,” he explained. “This is a 24-hour type of business, even if we close at night, we do not stop, day after day it’s the same, work and work. The weekends, when everyone is at the beach or in the movies, we are busier than ever, there is no time for parties and birthdays.”

“The burden on the shoulders of my family is enormous,” confessed Nuñez Martinez about the collateral damage of work.

“There are so many obstacles that we had to face before opening this new shop. We knew that it wasn’t the best of times, that it’s a huge place, that the pandemic places multiple challenges and people cannot even stay to dine, only drive through, but from the beginning we were confident that the Hispanic community would support us,” said Nuñez Martinez about his leap of faith in times of Covid 19. “To our surprise during the first months our clients were mostly Afro-Americans and Anglos.”

Nuñez Martinez and his family struggled, but through sacrifice and diligence they made a new dream come true, one that was possible to achieve with the wisdom of Rodrigo Martinez, knowledge gained only from life itself.

Rodrigo was only 16 when he crossed the border and came from Providencia, a rural town in San Luis. He had a strong motivation to cross, he wanted to achieve things and to live better, that was all.

“I saw that the people here dressed nicer, that they had good clothes, they could buy things, had a different life. Even if I worked as hard as I could on the fields, there was no way I could achieve this in Mexico,” he said.

When he first set foot in California, he understood that “making it in America” means learning humbly. “I arrived in San Diego and had the fortune of meeting good people on the way. My first employer gave me an opportunity in his Taco shop. He said ‘I don’t have a job for you but as they will ask for experience at any shop you go to, you can learn here until you know how to do things.’ I worked unpaid for two months and they he gave me a job,” Rodrigo recalled.

The path from San Diego to Tulsa was hard and had several stops, but the motivation and the values that moved Rodrigo were always the same, providing for his family, being able to give them a good education, health services and food every night, without asking favors. And that is the responsibility that he was transmitted to his children and that enables him to keep on opening successful businesses.

“Here if there is bread on the table, we all eat it, bit by bit,” he said.

Some might say the Nuñez Martinez family will create an empire of taquerias, still Rodrigo fervently believes this will remain a family business. Even though he would like to become a chain business, he believes the interests of the young are not the same as thirty years ago, and that is the greatest obstacle to overcome.

“Every day it gets more and more difficult to find solid labor. The young don’t have the same mentality as before, they are not hungry to learn and sacrifice. They just want to study and earn money not just minimum wage,” said Rodrigo, looking at his own life’s sacrifice.

That is why the owner of Rodrigo’s Tacos offers a piece of advice to those willing to invest in their future: “Study and do it with all your will, because this country was made for those who want to succeed, and to do it with responsibility. In America you can develop your skills and they will pay off.” (La Semana)