Cuando la ciudadanía empodera / When citizenship means empowerment

Por Guillermo Rojas | Tulsa, OK

Cada mes más o menos, decenas de personas en la ciudad realizan  el juramento para convertirse por siempre en ciudadanos norteamericanos. Para muchos el camino es largo, y se alcanza tras años de trabajo y vidas casi concluidas; y para todos es un sueño hecho realidad que brinda la oportunidad de agregarle derechos a las responsabilidades con las que siempre se cumplió.

Una de estas bendecidas es Alma Rosa Bolaños, que a sus 47  se convirtió en norteamericana. Hace 25 años que vive en Estados Unidos, y recién ahora logró lo que tanto deseaba. “Siento que conseguí algo en mi vida, por fin, tengo más derechos que antes”, afirmó, reconociendo que era más el miedo que tenía a fracasar que la dificultad de los exámenes. “Hoy me siento más segura de mí misma”, recalcó.

Alma esta divorciada, tiene tres hijos y una independencia que ahora acredita a cuatro vientos con la ciudadanía. Gracias a este hito podrá alzar su voz alto y claro y decir, “soy una más, una igual a todos los demás”. “Siento que ahora soy importante en este país”, admitió emocionada.

A partir de este momento, esta ciudadana de estreno espera eso, ejercer sus derechos cívicos y vivir el día a día, disfrutando del futuro tras haber conquistado su última frontera, sabiendo que nadie podrá jamás negar su existencia.

A todos aquellos que sueñan con convertirse en ciudadanos Alma les recomienda: “Hagan esto por ustedes, hagan lo posible por conseguirlo porque te cambia la vida, el pensamiento y hasta la persona que quieres ser”. (La Semana)

Alma Rosa Bolanos

When citizenship means empowerment

By Guillermo Rojas | Tulsa, OK

Every month or so, dozens of people in Tulsa pledge allegiance to the American flag and proudly become forever citizens. For many the road is long and only reached after years of waiting and lives almost lived; but for all it is a dream come true that brings along the possibility of adding rights to all the responsibilities already undertaken.

One of these blessed human beings is Alma Rosa Bolaños, who last week became a US citizen at the age of 47. She has been living on American soil for more than 25 years, and believes that only now is truly capable of being recognized as an individual.

“I believe I have finally achieved something in my life. I have more rights than ever,” she said, admitting it was more the fear of failure than the difficulties of the citizenship exam. “But today I feel more confident in myself.”

Alma is divorced, she has three children and an independence she now shows with her passport. Thanks to this milestone she can raise her voice loud and clear to claim, “I am one of you, a person just like the rest. I believe I have a new importance in this country,” she added with pride.

From now on this new citizen hopes to exercise her rights and live each day knowing that she has conquered her last frontier, and that nobody can ever deny her existence. To all those who dream about getting their American citizenship, Alma recommends: “Do it for yourselves, do everything to get there because this is a life changer, it can change your mindset and who you want to be.” (La Semana)